| ¿Educación laica? ja, ja Por: EL INFORMADOR 23 de julio de 2008 - 23:00 hs De alcance nacional Ni don Valentín Gómez Farías, ni don Benito Juárez, ni ningún otro de los próceres liberales que lucharon buena parte de su vida por lograr heredarnos una mejor oportunidad de vida a través de las Reformas de Ley conseguidas en su tiempo, se equivocaron cuando establecieron que la educación debería de ser laica y gratuita. No obstante… de risa loca, resulta el pronunciamiento del Artículo Tercero Constitucional que entre muchas otras cosas importantísimas establece que la educación en México debe de ser laica y gratuita, porque a todas luces se ve que es incumplido. Por principio de cuentas, habría que decir que sí la hay, pero desafortunadamente no es para todos, ya que el ritmo demográfico ha establecido un patrón inalcanzable que impide que el Estado brinde la educación a toda la población. Lo cual ha sido hábilmente aprovechado por quienes realizan un doble negocio con la educación –desde la misma época de la conquista-, ya que por una parte lucran con la venta de la educación, y por la otra llevan a cabo la supuesta evangelización “a que se encuentran entregadas” quienes así se conducen. Y si a la falta de capacidad del Estado le agregamos el libre albedrío de muchas familias que, fieles a sus creencias y en busca de mejores estadios espirituales, prefieren que sus hijos estudien en escuelas de religiosas –sobre todo en los niveles básicos-, bueno pues ello nos lleva a establecer un contrasentido, primero, porque no se cumple ni con el espíritu de la intención, ni con lo plasmado en la Carta Magna, en el sentido de buscar dar al alumno el camino de los valores necesarios para convertirlos en ciudadanos ejemplares y seres humanos capaces de buscar su desarrollo; ni en dotarles de la información y formación necesaria (ejemplos de ello los encontramos en cada cuadra del vecindario en que vivimos), en personas que luego de haber estudiado en este tipo de escuelas, hoy las repudian abiertamente. Todo ello viene a colación ahora que se acerca el regreso a clases y que miles de jóvenes en compañía de sus padres, familia y amigos se encuentran en el predicamento de poder alcanzar un espacio en la educación pública (gratuita), a sabiendas de que los espacios están contados y habrá miles que no podrán ingresar -por diferentes motivos-, por lo que resulta de interés hacer una reflexión acerca de la elección del tipo de escuela en que queremos que estén nuestros hijos. Todos quisiéramos lo mejor para nuestros hijos y los ajenos, pero como en el terreno de las realidades eso no es posible, los padres deben de hacer un ejercicio que les permita decidir en qué escuela intentarán inscribir a sus seres queridos, de ahí la importancia de darse cuenta que aunque han pasado muchos años del suceso –reitero- ni don Valentín Gómez Farías, ni don Benito Juárez se equivocaron, más bien, no hemos sidos capaces de alcanzar los objetivos propuestos por estos superdotados, lo que ha permitido que algunos cuantos obtengan pingües ganancias. Cuauhtémoc Cisneros Madrid/ Presidente de Comunicación Cultural, A.C., Asociación de Periodistas de Prensa, Radio y Televisión. Correo electrónico: ccmadrid@att.net.mx Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones