| ENTRE VERAS Y BROMAS Por: EL INFORMADOR 24 de enero de 2010 - 23:00 hs — Casi el paraíso No rima. Por eso, aunque reza el refrán —que sí rima— que “Del dicho al hecho hay mucho trecho”, nadie dice que “De la realidad virtual a la realidad sin apellidos, hay mucho trecho”... (Tampoco rima, pero el vulgo suele decir, en determinadas circunstancias, que “De lengua me como un plato”...). —II— Al grano... Cuando se cacareaba, hace un año, el proyecto del Macrobús como la panacea para los gravísimos problemas de movilidad urbana en la Zona Metropolitana de Guadalajara, con el ánimo de ilustrar el “rollo” de las autoridades para ofrecer “un sol y un cielo entero” —como dice la canción— al ciudadano de a pie, se difundieron los consabidos “trípticos”. Elaborados con pulcritud, en asépticos despachos de arquitectos, los folletitos mostraban el contraste entre el caos vial cotidiano, con una escena captada probablemente desde uno de los puentes peatonales de la zona de San Juan de Dios, y un paisaje idílico de la Calzada Independencia: el glorioso Macrobús, a sus anchas, amo y señor del ampliado carril central —para lo que se quitaron dos a los automóviles—; y a su lado, como apacibles peces piloto al lado de los fieros tiburones, tres o cuatro cochecitos, amablemente desparramados en los dos carriles restantes. De manera complementaria, otra imagen virtual del mobiliario urbano de que disfrutarían los peatones: banquetas inmaculadas, jardineras cuidadosamente arboladas y empastadas; guapas damas que paseaban niños en carriolas; garbosos perros que sacaban a orear a sus apuestos dueños; ciclistas, por supuesto... En efecto: casi el paraíso. —III— Con el ánimo de ser objetivos en el análisis y, en consecuencia, justos en la crítica, casi todos los medios han hecho reportajes “in situ”: jornadas de observación; entrevistas a usuarios y no usuarios del sistema; a taxistas y automovilistas particulares; a pasajeros de las líneas de camiones que cruzan la Calzada o —pese a otra de las promesas oficiales— continúan circulando por ella; a comerciantes y vecinos de la zona. En el enésimo de esos trabajos, “El Occidental” (I-24-10) sugiere que la operación de la Línea 1 del sistema ha dejado más perjuicios que beneficios. Se dirá que la conclusión es discutible. Y sí... Sólo que para llegar a conclusiones válidas, haría falta que la autoridad mostrara a la sociedad un estudio serio, objetivo, imparcial, profesional —creíble, en suma—, del que se desprenda que, en efecto, el “Macrobús” fue una buena idea... y no, simplemente, una “ideota”. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones