| ENTRE VERAS Y BROMAS Por: EL INFORMADOR 17 de diciembre de 2009 - 23:00 hs — La paja... y la viga En pleno debate previo a la aprobación, ayer, en comisiones, y a la elevación, hoy, al pleno de la Asamblea Legislativa, de la iniciativa de incorporar al Código Civil del Distrito Federal el matrimonio entre personas del mismo sexo, el vocero de la Arquidiócesis de México, Hugo Valdemar, en nombre de la misma, echó su cuarto a espadas: esa propuesta debe rechazarse, dijo, porque “el matrimonio entre homosexuales (sic) es contrario a la moral”. El asunto amerita, con la venia del lector amable, una somera reflexión... —II— Hechos: 1.- La homosexualidad, perseguida en algunas sociedades, tolerada y respetada en otras, ha existido siempre. 2.- Los homosexuales tienen la tendencia —tan legítima como entre los heterosexuales— a hacer vida en común. 3.- Legislar sobre derechos y obligaciones de una pareja, de diferente o del mismo sexo, nada tiene que ver, en principio, con la homosexualidad. Las Sociedades de Convivencia, vigentes en la legislación del Distrito Federal, contemplan prestaciones sociales, derechos sucesorios y demás..., pero no se inmiscuyen en la intimidad —sexualidad incluida— de quienes deciden integrarlas. 4.- Es probable que, en el aspecto semántico, “matrimonio” (por definición, “la unión de un hombre y una mujer mediante determinados ritos o formalidades legales”) no sea el vocablo más apropiado para la novedosa variante. Más hechos: 5.- El Vaticano, ayer, anunció la renuncia del obispo irlandés Donald Brendan Murray, “por el escándalo desatado por los abusos sexuales a menores que, durante años, perpetraron sacerdotes y religiosos de ese país”. 2.- La Comisión de Investigación de la Arquidiócesis de Dublín informó que desde 1975 hasta 2004, dicha Arquidiócesis ocultó las denuncias de abuso a menores “para proteger la imagen de la Iglesia”. 3.- La Comisión “examinó unas 400 acusaciones contra 46 sacerdotes o religiosos”, y encontró al ahora obispo dimisionario “culpable de ocultar diversos casos de abuso, además de ser cómplice en el traslado de sacerdotes culpables de una parroquia a otra, sin advertir de las desviaciones de los transferidos”.- 4.- El Papa Benedicto XVI, enterado del caso, expresó sentimientos de “rabia, traición y vergüenza”. —III— Suma total: si se va a hablar de moral (“ciencia que trata del bien en general, y de las acciones humanas en orden a su moral o malicia”), es decir, de la paja en el ojo ajeno, sería mejor que lo hiciera alguien a quien no se pudiera reprochar de no querer ver la viga en el propio. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones