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Miércoles, 16 de Octubre 2019
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Desencuentro

Por: EL INFORMADOR

En evaluación de la Cámara de Diputados, el resultado es: mucha productividad, alejada de la gente. Es decir, los diputados hacen mucho, pero lo que hacen no es cercano a las necesidades de la población; lo que sin duda es grave por cuanto la ciudadanía no se siente representada y, por ende, los diputados podrían sentir que la población no los tiene en la reciprocidad de estima que su trabajo merece. El problema está en esa mala estrategia de los procederes electorales actuales, donde los candidatos se acercan a la población para obtener votos y, una vez que están ya en el cargo de representación —la Cámara de Diputados— hacen todo lo posible por romper el vínculo antes creado con la ciudadanía; una contradicción que hoy tiene a los diputados con bajas puntuaciones, pero además que deja a la población con una creciente problemática sin resolver. Polarización de representantes y representados que debe terminar en esta nueva Legislatura, si es que no se quiere matar al ejercicio democrático.

Y para ejemplo de esta separación entre los diputados y la ciudadanía, de este abandono de la población en sus necesidades más apremiantes, está el informe sobre la migración de niños mexicanos a Estados Unidos; sólo en el año pasado sumaron 17 mil 772 niños y adolescentes que emigraron solos, sin sus familias; y de esta cantidad, 64% (11 mil 378) dejó sus lugares de origen para conseguir trabajo, para lograr ayudar a sus familias, para encontrar una forma de vida que les permita sólo sobrevivir... ¿Las edades de este grupo de emigrados? Entre los 12 y los 17 años.

Así, por un lado los diputados esforzados por hacer reformas y, por el otro, la población lacerada con el desgarramiento familiar en la búsqueda de recursos mínimos; una ruptura, la de las familias, que los diputados no han atendido y que hoy expone la falta de sensibilidad de los representantes, su lejanía de las necesidades de la población y, por lo tanto, el desprendimiento de la democracia de lo que debería ser su centro: la atención a la sociedad.

Los dos datos, el de la evaluación del ejercicio de la Cámara de Diputados y el del aumento de la emigración de niños y jóvenes mexicanos, se expone en un momento en que todo incide en el ánimo ciudadano para votar —o no— en las próximas elecciones, lo que los hace mucho más significativos.

Así, para evitar la pérdida de confianza en las urnas, para tratar de evitar que las campañas de anulación de votos no tengan éxito, los actuales candidatos deberán crear un compromiso firmado con sus posibles votantes, acuerdo de participación que los candidatos deberán hacer con la población para no sólo estar cerca, sino atentos para ofrecer y construir, en colaboración, alternativas de solución a las necesidades de la población. Y entonces es posible que la ciudadanía se sienta animada a ocurrir a las urnas. De otra suerte, el abstencionismo y las campañas contra el voto ganarán la partida, expresando que la política actual no está a la altura de lo que la ciudadanía requiere. De otra manera, la evaluación de los representantes seguirá siendo no sólo lejana, sino baja, muy baja.

LOURDES BUENO / Investigadora de la UdeG.
Correo electrónico: lourdesbueno03@yahoo.com.mx

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