| Derecha e izquierda perdidas Por: EL INFORMADOR 30 de octubre de 2008 - 23:00 hs Los recientes sucesos hacen incomprensible la distinción entre “izquierda y derecha”. La clasificación tradicional del mundo político en izquierda y derecha se remonta a la Revolución Francesa. Fue el resultado de la localización que tenían las bancadas radicales y moderadas dentro de la Asamblea. El término cuajó y perseveró en el tiempo por su facilidad descriptiva. El mundo bipolar, surgido tras la Segunda Guerra Mundial, resultó ideal para dar sustento a esta distinción. De un lado una economía capitalista, en el cual los medios de producción se encontraban en manos privadas. Del otro, una economía socializada en la cual el Estado se hacía con el control absoluto de los medios de producción. Tras la caída del Muro de Berlín las cosas comenzaron a hacerse confusas. Durante el comunismo en la Unión Soviética, el viejo aparato comunista y quienes propiciaban el control de los medios de producción por parte del Estado, pasaron a ser catalogados como la derecha. Simultáneamente, quienes propugnaban un vuelco hacia Occidente y al capitalismo fueron calificados como de izquierda. De igual manera, las mayores críticas al libre comercio, paradigma del capitalismo de mercado, provinieron de los Perot o los Buchanam. Es decir, la expresión extrema de la derecha norteamericana de aquellos años. Uno de los más reputados intelectuales italianos, Norberto Bobbio, asumió la tarea de interpretar estos dos términos clásicos a la luz de las nuevas realidades. Su obra “Derecha e Izquierda”, es un libro pesadísimo y confuso, quien tiene la paciencia de leer sus 156 hojas queda tan confundido como al comienzo. Lo más que se aproximaba Bobbio a definir dónde se situaba cada uno de estos conceptos, es cuando señala que la libertad puede ser indistintamente de derecha o de izquierda, mientras que la igualdad es siempre de izquierda. Los sucesos de las últimas semanas han terminado por hacer incomprensible la distinción entre izquierda y derecha. Bastante difícil era ya interpretar la evolución de la economía china bajo los parámetros clásicos, para tener ahora que insertar bajo los mismos el espectáculo que en estos momentos nos brinda Estados Unidos. Sabíamos que el Partido Comunista Chino había propiciado que las tres cuartas partes de la fuerza laboral de ese país estuviesen bajo el control del sector privado. En contrapartida, el campesinado seguía atado al suelo que trabajaba, de propiedad colectivista. Resulta ahora que los comunistas chinos acaban de anunciar que se permitirá a los campesinos vender, alquilar o hipotecar el derecho de uso de esas tierras. Mientras eso ocurre, en el muy capitalista Estados Unidos, el Departamento del Tesoro anuncia que el Estado comprará grandes paquetes accionarios en los principales bancos de Wall Street. Es decir una vil nacionalización de facto del epicentro de su economía. ¿Puedes tú entender esto? ¿Qué diablos es izquierda, qué diablos es derecha? Las brújulas ideológicas han perdido todo Norte. Quizá deberíamos preguntarle al “Gurú” de Andrés Manuel López Obrador, que nos aclaré esta diferencia. CARLOS CORVERA / Analista político. Correo electrónico: corveracmx@hotmail.com Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones