Viernes, 17 de Enero 2020
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Del dicho al hecho...

Por: EL INFORMADOR


El síndrome del Presidente Calderón tiene que ver con el incumplimiento de las propuestas que hace atinadamente para enfrentar la crisis o algún otro problema serio, pero que luego no les da seguimiento y deja lo propuesto en manos de un gabinete en donde resulta que del “dicho al hecho haya mucho trecho”, como ahora que han anunciado la postergación de las obras de infraestructura —generadoras de empleo, entre otras cosas—, por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), contradiciendo lo anunciado a principios de año para enfrentar la crisis y el desempleo. Ahora resulta que “mi mamá dijo que siempre no”, decepcionando a los que habíamos aplaudido en enero sus propuestas para iniciar grandes obras de infraestructura, acelerar el gasto y decir que gastaría 40% del presupuesto a principios del año.

Entonces habíamos pensado, emocionados de ver el “timing” del Presidente, que era como el que debe ser en las comedias. Al mismo tiempo, consideramos como otras veces, que la sopa se podía caer del plato a la boca, como ahora resultó por desgracia.

Hoy abucheamos el anuncio hecho este lunes por la SCT que pospone el inicio de esas obras de infraestructura que prometían iniciar este año por un total de 73 mil millones de pesos (MMDP), en donde 24 MMDP, que representa 33% del gasto total, se van a iniciar en 2010; 4%, es decir, tres MMDP serán hasta 2011; 43%, es decir 32 MMDP, se van hasta el año 2012 con el proyecto de Punta Colonet en Baja California, y el proyecto de la presa de La Parota con una inversión de 14 MMDP en Guerrero, parece que se va hasta 2018.

La falta de seguimiento o la seguridad de que se puede hacer lo que anuncia el Ejecutivo, tienen efectos negativos, pues lo que era muy oportuno, ahora se convierte en una grieta en la pared política de este Gobierno y la confiabilidad cae por los suelos, como se ha caído el índice del consumidor, el más bajo desde hace años.

Este tipo de descuidos va a tener su efecto en la alternancia, como lo podremos ver en julio de este año, o en 2012, cuando ese serio competidor del Partido Acción Nacional (PAN) para la grande, como es el gobernador del Estado de México, priista de hueso toluqueño, se la pasa confirmando que lo prometido se cumple —como también lo hacía “El Peje” en el Distrito Federal—, como si supieran por dónde le duele al PAN desde hace rato.

Lo demás es lo de menos, y si la respuesta, como es ahora, llega tarde, en Los Pinos les va a suceder como a los cómicos cuando están fuera de tiempo, donde nadie se ríe y el actor queda en ridículo.

El índice del desempleo es escandaloso, la producción manufactura disminuyó, como las exportaciones, el turismo y la Inversión Extranjera Directa (IED). ¿No valdría la pena que el Ejecutivo cumpla sus promesas a tiempo? Pues eso es lo políticamente correcto. ¿No creen?

MARTÍN CASILLAS DE ALBA / Escritor y cronista.
Correo electrónico: malba99@yahoo.com

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