Viernes, 24 de Enero 2020
|

De lo más patético

Por: EL INFORMADOR

De alcance nacional

Si alguna persona extraña a nuestro país quisiera conocer la realidad de la situación de inseguridad pública que se vive en México, no tendría necesidad alguna de realizar concienzudos estudios o investigaciones al respecto. Le bastaría con observar una de las fotografías de la sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, divulgada en varios de los periódicos de ayer en todo el país.

Lo que la fotografía deja ver es verdaderamente patético, porque muestra, por no decir “ventanea”, a quienes son los principales responsables de coordinar, concertar y operar todas las acciones en contra de la delincuencia, que, organizada o no, ya nos tiene contra la pared, y por más que todos los días se encargan ellos mismos de ajustarse cuentas y la autoridad en detener a un buen número de ellos, al final la guerra parece no tener fin.

La fotografía no tiene desperdicio, pues resulta que “por cuestiones de seguridad”, el acceso de la prensa y demás medios de comunicación a ese tipo de reuniones es restringido, y son los empleados de la Presidencia los que proporcionan material fotográfico, audio o video a los medios para que puedan complementar su trabajo.

Imagínese por favor el escenario: la sesión se realiza en ese vetusto edificio de tanto simbolismo para los mexicanos, conocido como Palacio Nacional. Ubicado en el ombligo mismo de la capital de la República, con el Zócalo más grande del país y que en su interior cuenta con hermosos salones.

Pues bien, en uno de ellos, cuyas paredes se encuentran forradas de finas maderas, se dispone una gran mesa de trabajo para que todos los miembros del Consejo Nacional de Seguridad, encabezados por el Ejecutivo federal, los gobernadores de los estados, más los mandos militares y los titulares de las secretarías de Estado, responsables de salvaguardar el orden en el país, además de algunos ciudadanos distinguidos, puedan trabajar arduamente analizando, diagnosticando, proponiendo, evaluando lo realizado, así como dictaminar los acuerdos necesarios que propicien la paz y la seguridad de 106 millones de mexicanos, más los extranjeros avecindados y visitantes que se encuentren en el país.

Pues la verdad no se trata de ninguna tarea fácil de resolver, pero en fin, el caso es que Felipe Calderón aparece al centro de la mesa tallándose con los dedos índices de cada mano los respectivos ojos (derecho e izquierdo) por debajo de los lentes, lo que le hace ver como si estuviera haciendo “ojos de chinito”. A su izquierda se encuentra el general secretario de la Defensa Nacional, con los brazos cruzados y la mirada al frente; más allá, aparece el procurador general de la República recargado sobre su puño derecho y sumido en la silla que le corresponde, mientras que al lado derecho del Presidente Calderón, el secretario de Gobernación se sostiene la mandíbula con su mano izquierda apoyada en la mesa y la vista enfocada en alguno de los asistentes.

El Presidente Felipe Calderón debería decir a sus colaboradores: “No me ayuden, compadres”.

CUAUHTÉMOC CISNEROS MADRID / Presidente de Comunicación Cultural, A.C., Asociación de Periodistas de Prensa, Radio y Televisión.
Correo electrónico: ccmadrid@att.net.mx