| De alcance nacional Por: EL INFORMADOR 31 de enero de 2010 - 23:00 hs Nomenclatura y reglamentos Los municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara, al igual que los del resto de la Entidad, han sido tradicionalmente descuidados en materia de nomenclatura y cumplimiento de los distintos reglamentos, de ahí que la imagen pública que se ofrece a propios y extraños deje mucho que desear. Todo ello tiene su debida explicación (entre otras) en el hecho de —según afirman los entendidos de la crónica popular y en todo tipo de “artes de buen gobierno”— que desde siempre, las comisiones de Nomenclatura y Reglamentos de la mayoría de los ayuntamientos, resultan ser de las más controvertidas a la hora de su designación. La primera de éstas, porque es como una especie de burla de quienes tienen el mando, para con los de la oposición, a quienes por lo general les “encomiendan” tan plausible comisión —apenas un céntimo más importante que la de panteones—. Y la segunda, porque detrás de ella hay muchos entusiastas ciudadanos, ya que se dice que es una de las de mayor peso (y pesos). Y bueno, si estos sapientísimos cronistas urbanos lo dicen, es porque seguramente conocen un buen número de historias al respecto, aunque de cualquier manera, más vale no darles todo el crédito, porque ya ve usted, de repente se encuentra uno con cada charlatán, que vaya usted a saber qué aviesos intereses les motiven para contar sus historias. El caso es que si así sucede, luego entonces puede uno “caer en la cuenta” de lo que últimamente (mínimo dos décadas) se ha visto por esos lugares. El caso viene a cuento porque resulta que en el año 2009, último de las anteriores administraciones, se dieron vuelo tratando de mejorar la imagen urbana. Con tan mala fortuna para la ciudadanía —buena fortuna fue la que se llevaron unos cuantos vivales “servidores públicos” y otros tantos “sacro santos” empresarios de la construcción— que todo pasó, ni terminaron como Dios manda (cualquiera que sea el Dios al que dicen servir), ni se realizaron las obras como debiera, ni se contrataron a los empresarios con apego a las reglas, ni se pagaron los precios que marca la ley, en fin, todo un espectáculo digno de mejor suerte. En el caso particular de la nomenclatura, mandaron hacer unas placas de fibra de vidrio para darle una mayor dignidad a los letreros con que se identifican las calles, y la verdad es que se ven bien, pero ¡ah! sorpresa, las colocaron a un costado de las viejas láminas desgastadas, con lo que la imagen continúa igual: de dar vergüenza. Por lo que hace a la Comisión de Reglamentos y la aplicación de los mismos, baste y sobre decir que con respecto a la imagen urbana, en cualquier calle del Centro Histórico se pueden encontrar en una misma cuadra, letreros de chile, de mole y de picadillo, y ni quien les diga nada… ¿Por qué será? CUAUHTÉMOC CISNEROS MADRID / Presidente de Comunicación Cultural, A.C., Asociación de Periodistas de Prensa, Radio y Televisión. Correo electrónico: ccmadrid@att.net.mx Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones