Lunes, 17 de Noviembre 2025

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¿Cuándo nos unimos?

Por: EL INFORMADOR


Si nos unimos seremos fuertes. Eso dice el refrán. “La unión hace la fuerza”. Ya vemos cómo esa unión de la delincuencia es fuerte. Todos los días roban, secuestran y matan. Algo hay ahí que los expertos —¿existen?— no dan con ello.

¡Ya basta!, ya se ha colmado la paciencia del pueblo ¿qué hacer?, porque la verdad es que da pavor salir a la calle a cualquier hora del día.

Cuando algún miembro de mi familia no está en casa tengo el Jesús en la boca constantemente. Aunque luego me digo: “Tal vez esté a salvo, porque no somos ricos”. No van a trabajar de balde los secuestradores y asesinos. Van, generalmente, contra la gente adinerada y piden rescates fabulosos. No es justo matar en ningún caso. Las familias que por diversas causas están en buen nivel económico tienen derecho a la vida, como todos los demás. Es tonto ponerles adjetivos a las marchas por la paz, su verdadero valor lo conocen los que han sufrido, aunque una marcha o mil marchas solas, no logran el resultado necesario.

Tal vez se arregle muy poco esta situación aumentando castigos. Me parece que más se lograría modificando la situación en que se vive: terminar con la pobreza, vender libremente las drogas.

Nuestros gobernantes se reúnen y hablan, ¿qué hacen en concreto? Nos debemos de unir todos para acabar con los bandidos, pero ¿cómo? Tenemos miedo. Si uno desconfía de la Policía y mucha gente del poder. Todos los días toda clase de noticiarios dan cuenta de la complicidad que hay entre los secuestradores asesinos y cierta gente de la autoridad.

Quien no sirve, quien no pueda que se vaya como muy bien recomendó el señor Martí. Pero no se irá nadie. Allí, en su puesto, tienen una mina proporcionada por la complicidad.

A todos nos ha asombrado el éxito de las Olimpiadas de China. Se logró por la unión de sus habitantes. Se gastó mucho dinero y pienso en los africanos esqueléticos que no comen.

Así de injusto es el mundo.

Habrá que estudiar los casos, las vidas de los que tan horrorosamente delinquen y las de los que han de atraparlos. Si un padre de familia se ha quedado sin trabajo y le ofrecen una plaza de bandido con buen sueldo ¿qué hará?

El llamado de la señora Silvia Escalera por saber de su hija secuestrada parte el alma:

“Si ya estuviera con Dios, entonces que me digan dónde la dejaron”.

¡Y tantas familias que viven el mismo drama!

Hay ineptitud y miedo.

GABRIEL PAZ / Escritora.
Correo electrónico; macachi809@hotmail.com

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