| Confusión de conceptos Por: EL INFORMADOR 20 de diciembre de 2008 - 23:00 hs Circunstancias En nuestro país se ha desatado una serie de variadas iniciativas y proposiciones respecto a la legalización de la pena de muerte a nivel federal y otra iniciativa es la legalización de la droga. El Estado de Coahuila, conforme a la Constitución Mexicana, es un Estado libre y soberano que es parte de los Estados Unidos Mexicanos y ha decidido legalizar la pena de muerte para ciertos delitos que están analizando, como al secuestrador que después del secuestro le dé muerte al secuestrado y algunas otras circunstancias. Ha habido diferentes reacciones, muchas a favor y otras en contra, como la Iglesia católica se ha expresado oponiéndose a la legalización de la pena de muerte; por supuesto el gordo “Santaclaus” José Luis Soberanes, presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, ve una amenaza para sus queridos delincuentes y se opone rotundamente. En diferentes estados de la República ha habido varias expresiones de apoyo en algunos y expresiones en contra de otros, pero los legisladores del Congreso de la Unión en general, la mayoría aparentemente se oponen, dicen que sería retroceder, que ya somos un país en desarrollo y otros contestan que Estados Unidos es un país desarrollado, existe la pena de muerte y debido a eso desaparecieron los secuestros. Aquí persiste la duda si el sistema jurídico mexicano está preparado para la aplicación de la pena de muerte; en algunas encuestas populares realizadas muchos piden un referéndum, expresando su deseo de que se legalice la pena de muerte, porque disminuirían muchísimo cuando menos los secuestros. Lo cierto es que es una incógnita que tendrá que resolverse en los próximos meses. Respecto a la legalización de la droga, el Estado de Sinaloa como Estado libre y soberano, está proponiendo legalizar ciertas drogas como la marihuana; también igual que el caso anterior hay opiniones contrarias y otras apoyan, unos lo comparan con la Ley Seca y la proliferación de crímenes y violencia que había a causa de ella, lo que disminuiría grandemente si la droga se legalizara, porque al narcotraficante en lugar de ser delincuente lo convertirían en empresario que daría fuentes de trabajo, pagaría impuestos, disminuiría grandemente la violencia entre ellos, sería una competencia comercial empresarial; ese es el argumento que esgrimen los que opinan que debe legalizarse la droga; también dicen que cuando se legalizó el alcohol, no hubo más borrachos de los que ya había y si se legaliza la droga y aumentaran los drogadictos sería muy su gusto y si mueren algunos miles sería su libre albedrío. Por supuesto que también la Iglesia se opone, pero comparándolo con la Ley Seca del alcohol de principios de siglo pasado nos queda una gran duda, ¿cuál será la mejor solución?, estar soportando esta violencia continua de asesinatos crueles diarios a todos los niveles o tomar el riesgo de la legalización, la mera verdad es una decisión muy difícil de tomar. Tenemos que analizar esos temas para lograr mejor calidad de vida, paz y armonía para nuestros hijos y nuestras familias. Ahí se los dejo para su reflexión. JOSÉ MANUEL GÓMEZ VÁZQUEZ ALDANA/ Arquitecto Urbanista. Correo electrónico: primerojal@starmedia. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones