Viernes, 24 de Enero 2020
|

¿Cómo se recordará el 5 de junio?

Por: EL INFORMADOR


Crece la indignación en todo México. En lugar de irse perdiendo el interés por el paso del tiempo y las cortinas de humo, surgen más y más voces exigiendo que la trágica muerte de los niños en la guardería “ABC”, en Hermosillo, no quede  impune.

La competencia arrancó para ver a quién le van a “tirar la bolita” cada día que pasa, tal vez por una estrategia de repartir la culpabilidad tanto entre los socios de la guardería, el Gobierno federal, el Ejecutivo estatal, así como el municipal, reduciendo las posibilidades de que alguien reciba un castigo ejemplar.

El problema de buscar repartir culpas es que esto literalmente paralizó al Gobierno federal, estatal y municipal, por lo que no tomaron los pasos inmediatos que eran obvios: además de asegurar la atención médica adecuada para los pequeños, era indispensable ordenar la revisión o el cierre inmediato y temporal de todas las guarderías del IMSS en Hermosillo, o posiblemente en el Estado.

Considero que además de estas medidas urgentes, es necesario ordenar una revisión de todas las guarderías y escuelas primarias de Sonora, asignar a un funcionario para atender las necesidades de cada uno de los padres de los niños muertos y heridos. Reuniones desde el lunes pasado con las asociaciones de padres de las escuelas. Programación especial para padres de familia en radio y televisión, proporcionando recomendaciones de cómo platicar sobre el incendio y las muertes de estos niños con sus hijos, además de identificar cuáles son los requerimientos básicos para tener una guardería y escuela seguras, y sobre todo, el mismo viernes del incidente deberían de haber detenido de manera precautoria, mientras se deslindaban las responsabilidades, a todas las personas (particulares y funcionarios públicos) que estuvieran vinculados con esta tragedia.

En cambio, los gobiernos federal, estatal y municipal simple y llanamente se tardaron días para reaccionar. Qué vergüenza que el Gobierno del Distrito Federal y algunos gobernadores anunciaron desde el lunes pasado que estarían haciendo revisiones a todas las guarderías, y en el Estado de Sonora, epicentro de la tragedia, se ha hecho poco o nada en este sentido.

En lo que se refiere a la investigación penal, yo me pregunto ¿qué hubiera pasado si las víctimas hubieran provenido de la clase social acomodada de Hermosillo? ¿Los socios de la guardería ya hubieran sido encarcelados si no fueran miembros de la clase dorada de Hermosillo o no tuvieran vínculos con el Gobierno estatal y federal?

¿Entiende el procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, y el procurador de Justicia del Estado de Sonora, Abel Murrieta Gutiérrez, que la investigación de la tragedia en la guardería “ABC”, es la investigación más importante que tienen en sus manos en este momento y definirá la credibilidad de las instituciones que representan?

Mi gran temor es que Sonora y México pasen a la historia como una sociedad que permitió que murieran 45 niños, debido a la negligencia, avaricia e incompetencia de pocos, sin que se impusiera un castigo ejemplar.

¡Como sonorenses no podemos permitir eso!

ANA MARÍA SALAZAR / Analista política.
www.anamariasalazar.com

Lee También