| Colapso... Por: EL INFORMADOR 15 de mayo de 2008 - 23:00 hs ENTRE VERAS Y BROMAS Se viene diciendo desde hace varios años: “Guadalajara —entendida como la zona metropolitana—, en materia de vialidad, está al borde del colapso”. Lo ha reiterado el presidente municipal, Alfonso Petersen Farah, cada vez que se ve en la incumbencia de explicar por qué tanto énfasis de su administración, y de él en lo personal, en la promoción de las “ciclo-rutas” que por ahora aún se encuentran en la fase de proyecto conceptual: “Se trata de medidas desesperadas para tratar de dotar a la ciudad de un sistema de transporte sustentable, porque el actual, que privilegia el uso del automóvil particular, está a un paso del colapso”. —II— Colapso, para saber exactamente de qué se habla, significa, en sentido figurado, según la Real Academia, “paralización a que puede llegar el tráfico y otras actividades”. Colapso, pues, es el vocablo a la medida para denominar el fenómeno, cada vez más común en esta ciudad que, hasta hace relativamente pocos años, en esa materia, se antojaba “el mejor de los mundos posibles”... o punto menos. Colapso, de acuerdo a la experiencia de los tapatíos, es la impotencia resultante de quedarse atrapado, eventualmente por horas, en una supuesta “vialidad” transformada en un inmenso estacionamiento. Colapso, previsiblemente, es un fenómeno que se repetirá, ya muy en breve, cada vez que llueva “al estilo Jalisco” —aguaceros torrenciales en que parece que el cielo se cae a pedazos—, y la práctica dé la razón a los teóricos que tienen detectados a la perfección “más de 70 puntos de la mancha urbana, potencialmente susceptibles de inundación”. Colapso es el contraste brutal que ya se vislumbra en la Calzada Independencia y en las arterias que se conviertan en rutas del “macrobús”: un sistema de transporte rápido, eso sí (aunque no necesariamente cómodo, ni suficiente para la potencial demanda, ni para convertirse en alternativa para revertir la tendencia de atascar aún más calles y avenidas de autos particulares: ya lo veremos...), que fluye en medio de atroces, crecientes e irresolubles congestionamientos de tráfico. —III— No andaban tan perdidos cuando ejercitaban sus dotes de profetas los antiguos que acuñaron el axioma —¿o era maldición gitana?...— de “Bienvenido, progreso: los que van a morir te saludan”. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones