| Clima electoral Por: EL INFORMADOR 16 de abril de 2009 - 23:00 hs El conflicto que estalló en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el momento en que el presidente estatal de ese instituto político, Javier Guízar Macías, registró a los candidatos a regidores ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, sin consultar a los candidatos a presidentes municipales, es un reflejo del modus operandi de los partidos políticos, no sólo lejos de la ciudadanía, sino de sus simpatizantes y militantes. A unos días de que empiecen las campañas y a poco menos de tres meses de la jornada electoral del 5 de julio en donde se votará para renovar a los integrantes del Poder legislativo en Jalisco y por munícipes de 125 ayuntamientos, el presidente estatal del PRI tomó una decisión sumamente arriesgada que puede representar altos costos para el partido en un contexto de descrédito, desconfianza, desencanto y enfado de los electores con respecto a la clase política en general. Ahora es el PRI el protagonista de un escándalo interno por la asignación de candidaturas, pero antes lo fueron y son, todavía, los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD), por mencionar a los institutos políticos con más votos. El PRI tendrá que recomponerse de inmediato, porque si bien es facultad del dirigente del partido nombrar a los integrantes de las planillas, es decir, la determinación se apega a los estatutos, hay grupos, intereses, sectores y actores que se sienten ofendidos e ignorados. Es pues, un problema político, no legal. Independientemente de eso, las elecciones están a la vuelta de la esquina, y a la saturación de spots de la elección federal, así como a los conflictos internos que por turnos han hecho públicos los partidos políticos en el ámbito nacional y en el local, hay que sumar la crisis en el PRI Jalisco. Los mensajes para la ciudadanía, que se debate entre no votar, votar por algún candidato o anular la boleta, son por lo general negativos, y lejos de contribuir a un ambiente de normalidad democrática, de armonía política, de tolerancia y respeto hacia el interior de los partidos, de inclusión y de conciencia social, deterioran el clima electoral, de por sí, enrarecido. Temas Editorial Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones