Martes, 18 de Noviembre 2025

LO ÚLTIMO DE

|

Cara limpia

Por: EL INFORMADOR

ENTRE VERAS Y BROMAS                

“Limpiar Guadalajara”... ¿Dónde hemos oído eso?...

—II—

Se lo han propuesto, en recientes administraciones municipales, varios alcaldes. Uno de ellos, que luego sería gobernador del Estado (Francisco Ramírez Acuña), salió una mañana, escoba en ristre y escoltado por una nube de reporteros y fotógrafos, a barrer alguna de las plazas públicas del centro. Otro (Fernando Garza Martínez) mandó colgar de los arbotantes del primer cuadro unos pendones gigantescos, con el rostro patibulario de un cómico, una leyenda (“Atínale”) y un slogan: “En Guadalajara, la limpieza va en serio”. (Pocos entendieron se trataba de un chiste)... Con la anuencia expresa de los ciudadanos, ordenó detectar, detener y multar a quienes tiraran basura en la vía pública. El dispositivo hizo famoso, por unos días, a un ciudadano que debió pagar mil pesos de multa por arrojar una colilla de cigarrillo al piso, frente a Catedral. Después, como ha sucedido con tantas “acciones” que quedan en la consabida llamarada de petate, la campaña sólo sirvió para dar la razón a quienes aseveran que “No hay ent
usiasmo tapatío que dure 72 horas”.

—III—

Ahora, considerando que en Guadalajara y anexas ya es escandalosa la contaminación visual que genera la proliferación de espectaculares, pendones, pancartas, carteles y rótulos publicitarios; considerando que probablemente esa contaminación, además, ni siquiera beneficie a quienes la perpetran (en publicidad suele advertirse sobre el riesgo de desinformación del receptor, saturado por exceso de mensajes); considerando, también para esos efectos, que los Juegos Panamericanos de 2011 pueden ser la última llamada para que Guadalajara muestre al mundo —y a sus propios habitantes, sobre todo— una nueva imagen, la cara limpia, reedición de la fisonomía que antaño le ganó honrosas etiquetas (la “ciudad amable”, que ya no es, o “la Perla de Occidente”, que dejó de ser), se invitó a una urbanista brasileña, Regina Monteiro, a compartir la experiencia de cómo se consiguió, en un pasado reciente, “limpiar” Sao Paulo de la publicidad visualmente estridente.

Algún beneficio dejará, sin duda, la visita de la ilustre urbanista sudamericana. En el último de los casos, el de proponer a Guadalajara como el modelo perfecto —modestia aparte...— de lo que, en esa materia, toda ciudad civilizada debería evitar.

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones