| Basta Por: EL INFORMADOR 29 de junio de 2009 - 23:00 hs Los partidos no deben ser la única puerta de participación ciudadana, pero hoy día lo son. El voto nulo debería ser una forma de protesta que el Instituto Federal Electoral (IFE) cuente como el descontento de una ciudadanía cansada, pero hoy día no lo es. Se entiende que muchos busquen sancionar el actuar de los grupos políticos, eligiendo la anulación de su voto, para decir: basta. Basta de abusos y de atropellos; basta a la impunidad, a la simulación, pero sobre todo, basta a la desatención de la población en sus necesidades. Basta de excesos de gasto, basta de ese juego de imágenes compradas, de reflectores y trivialidad en que han convertido la competencia electoral. Basta de corrupciones, de negocios personales, de intereses de grupo. Basta de engaños. Basta. Sin embargo, ese basta también puede decirse a través del castigo que representa cambiar al grupo en el mando, sea del color que sea. Ese basta también puede expresarse votando por otra opción, si no la mejor, sí una distinta, sí una que deje claro el hartazgo de la población a los actuales malos manejos de muchos grupos políticos. Y ésta también es una opción. El ciudadano puede expresar su voz cambiando al depositario de su mandato, cambiando al objeto de su elección en una democracia que requiere de su voto para consolidarse, pero que también requiere de su participación para dar seguimiento, para evaluar, para presionar por la transformación que hoy, más que nunca, se hace indispensable, cambio de las formas y los contenidos con las que hoy los grupos políticos tratan al ciudadano. Porque quizá los jóvenes no sepan, pero México tuvo tiempos mejores, donde los mexicanos vivieron una calidad de vida más alta. Quizá los jóvenes requieran que se les muestre ese México próspero con el que crecimos muchos de nosotros, ese México con una educación pública de calidad; que se les muestre ese México de los años cincuenta, donde la salud pública era excelente y el trabajo del IMSS y del ISSSTE inmejorable. Quizá requieran que se les ejemplifique la movilidad social y la alfabetización que se vivió durante décadas. Un tiempo, próspero tiempo, que fue perdido y que hoy se necesita recuperar con la supervisión ciudadana, participación activa. Entonces, quizá los jóvenes necesiten de la palabra de los viejos para saber que este país hace muy poco, entre los años treinta y setenta, era ejemplo mundial en materia de empleo, educación, salud y seguridad, todo lo que hoy le escatiman a la población en un actuar cada vez más ambicioso, cada vez más irresponsable. Y no se trata de regresar al pasado, nada más lejano, pero sí de cambiar esos modos que hoy lastiman el tejido social, que hoy aumentan la pobreza y crecen el desánimo. Si se trata de expresar, en las votaciones, que de esta forma y con los mismos actores políticos, que han sido sordos y ciegos a las necesidades de la población, ya no baila el electorado… que hasta aquí puede llegar el abuso, porque la ciudadanía tiene voz y la puede hacer escuchar para decir basta si emite un voto razonado, no anulado. LOURDES BUENO / Investigadora de la UdeG. Correo electrónico: lourdesbueno03@yahoo.com.mx Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones