Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Lunes, 21 de Octubre 2019
|

Ayer... y hoy

Por: EL INFORMADOR


Como consecuencia de estar recluido en casa por la epidemia que hoy azota a nuestro país, el tiempo de que dispongo me permite leer con calma libros que tenía pendientes de disfrutar, así como noticias un tanto atrasadas, y una de ellas es la que a continuación voy a recordar, pues me pareció tan interesante por las consecuencias que podrían presentarse en nuestro país, si se hicieran lo que se realizó en el lugar que le dio origen.

En Finlandia, ese país nórdico del Continente Europeo, por ley, nadie puede casarse si no sabe leer y escribir, sí amables lectores, si uno de los futuros cónyuges o los dos son analfabetas, no se permite la boda. Esta disposición legal que parece tan simple, según la misma noticia, es lo que le ha ahorrado a ese país infinidad de problemas y no sólo económicos, sino problemas de población, educación, ecológicos, de salud, logrando con ello que sea de los países más prósperos y adelantados del mundo.

Y ahora una reflexión: ¿Se imagina, tolerante lector, qué pasaría en México si se aplicara una norma igual o semejante?, ¿qué consecuencias traería? Para el que esto escribe, según mi leal saber y entender, se evitarían cientos y cientos, por no decir que miles, de matrimonios de personas irresponsables y con ello la proliferación de niños hambrientos que por su número a nivel nacional ya son un problema.

Esta medida que a muchos les parecerá utópica, pues conociendo al mexicano que más que productivo es reproductivo, evitaría la explosión demográfica en el país, pero sería también un incentivo para el que quiera casarse, ya que primero tendría que aprender a leer y escribir o no habría boda; claro que los clérigos pondrían el grito en el cielo por considerar la medida inhumana, violatoria de los derechos individuales y que orillaría a los jóvenes a sólo juntarse sin contraer nupcias, pero viendo lo que está sucediendo en África, donde miles y miles no sólo de niños, sino también de adultos, se están muriendo de hambre, en vez de protestar u oponerse a la medida, debían de iniciar campañas donde se diera a conocer las bondades de dicha medida; recuerde que siempre la educación del individuo empieza en casa, se dice que ésta se mama y si los padres o jefes de familia son preparados, los niños siempre encontrarán un ambiente donde podrán no sólo comer, sino también tener seguridad y desarrollar sus destrezas y habilidades, se formarían con capacidades para resolver sus problemas y al crecer, ser miembros activos en el mejoramiento del lugar donde viven: la Tierra.

A problemas grandes: medidas extremas

Cuando visité China me enteré que todo matrimonio por ley sólo puede tener un hijo, y al preguntar la razón de la medida, la intérprete me dijo: “¿A qué madre le gusta tener un hijo y verlo que a diario esté llorando porque se está muriendo de hambre? Recuerde que ya somos mil 300 millones de habitantes, por eso la medida se cumple”.

ADOLFO MARTÍNEZ LÓPEZ / Escritor.

Lee También

Comentarios