| Ayer… y hoy Por: EL INFORMADOR 23 de marzo de 2010 - 23:00 hs Una lamentable omisión Con la fecha 14 del mes actual (domingo) me tocó ver en uno de los canales de la televisión un reportaje sobre las llamadas “figuras de Nazca”; dicho documental también apareció en una de las revistas más prestigiosas que se publican en México: la National Geographic en español (en ella se han publicado varios de mis artículos sobre la Isla de Pascua y el río Amazonas en territorio de Perú. No obstante lo meticuloso y extenso de la investigación, al realizar el trabajo señalado y el uso de la tecnología moderna que incluyó un helicóptero suizo en este artículo quiero señalar una lamentable omisión; un olvido, una pérdida de la memoria o si se quiere un descuido de quienes realizaron el reportaje que hoy nos ocupa y que señalaré en esta colaboración por ser de justicia mencionar a quien más supo sobre las figuras del desierto de Nazca: a María Reiche, alemana, matemática y geógrafa que desde el año 1946 les dedicó toda su vida con tesón y minuciosidad admirable a su estudio viviendo inclusive ahí mismo hasta su muerte; por tanto es obligado hablar de ella si se habla de las figuras de Nazca. Por el interés que despertó en mí saber del descubrimiento de dichas figuras dado a la publicidad en el año de 1939 por el Dr. Paul Kosok norteamericano de la Universidad de Long-Island, hace ya un poco más de 30 años realicé mi primer viaje a Nazca, población de 20 mil habitantes ubicada a 440 kilómetros al sur de Lima, capital de Perú, zona considerada una de las más secas del mundo; me alojé en el hotel donde vivía y escribía sus libros sobre Nazca María Reiche, quien a petición de Paul Kosok investigaba las figuras; e compañía de mis esposa la invitamos a comer, en dicho convivio, esto fue lo que me manifestó sobre el tema que hoy tratamos: son un elemento esencial en la ciencia calendárica, astronómica de los sabios y sacerdotes de la época pre-Inca; son un monumento único en su género y para poderlas apreciar y admirar se deben observar desde grandes alturas, pues parecen hechas por gigantes y con reglas kilométricas, con una perfecta armonía y equilibrio en sus líneas, más la fidelidad de la figura. Este arte titánico del desierto es el calendario astronómico más grande del mundo, pues abarca cientos de kilómetros y las figuras que en el se encuentran son enormes, pues algunas tienen ocho kilómetros de largo y representan aves monumentales, reptiles, arañas, cetáceos, un mono de 100 metros, humanoides y lo que parecen pistas de aterrizaje por su trazo perfecto y extensión. Quizá por el avance de la ciencia, el adelanto en las investigaciones que se realizan y el uso de la nueva tecnología, el reportaje realizado por la National Geographic se aparta de las teorías e interpretaciones dadas a conocer por María Reiche de esas figuras y de la cual trataré en otros artículos, pues hoy se nos agotó el espacio. ADOLFO MARTÍNEZ LÓPEZ / Escritor. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones