| ¿Austeridad “de a deveras”? Por: EL INFORMADOR 5 de octubre de 2008 - 23:00 hs VÍCTOR E. WARIO Ricardo Serrano Leyzaola es el secretario de Administración del Gobierno del Estado. Es contador público, ha tenido actividad empresarial en los campos de la informática y la industria metalúrgica, y en la última década ha estado metido en las áreas de decisión de las adquisiciones gubernamentales. Es, como suele decirse, uno de esos tipos “echados pa’lante”, emotivo, contundente, rotundo en sus expresiones. A diferencia de otros titulares de esa dependencia, que han buscado estar en los reflectores, proyectarse, salir a los medios para hacer declaraciones, Serrano prefiere guardar lo que se conoce como “bajo perfil”. Le pregunto por qué ha tomado esa actitud, y su respuesta es simple y llana: “Porque no pierdo de vista lo que es la Secretaría de Administración, y es la ‘chacha’ del Gobierno”. Es, pues, la que tiene que ir al súper, hacer las compras, cuidar la limpieza de la casa, cuidar el gasto, escoger las mercancías… De manera que, reflexiona, alguien que se dedica a eso, aunque tenga que administrar 60 mil millones de pesos al año, tiene que estar muy concentrado en su chamba, porque si no, la casa es un desastre. Además, deja entrever, no tiene aspiraciones de otro cargo público, ni se diga la gubernatura, cosa que algunos de sus antecesores, aunque públicamente no lo digan, sí las han tenido (o las tienen) en mente. El caso es que este funcionario, que también ha sido regidor en el Ayuntamiento de Guadalajara, acaba de anunciar que le tocó la “rifa del tigre”. Esto es, que él será responsable de aplicar un severo programa de austeridad en todo el aparato del Gobierno del Estado, para reducir al máximo los costos de operación de este monstruo que consta de 95 mil empleados, de los cuales 80% son maestros (o empleados del sector educativo), 10% son policías y en el otro 10% se reparten técnicos y profesionistas de mandos medios y superiores. Para muchos, no serán agradables las noticias que les transmitirá don Ricardo Serrano, porque ciertos lujos o prebendas se irán haciendo chiquitos. Dice, incluso, que a un buen número de funcionarios se les instruirá para que pongan de sus salarios (que en las áreas directivas no son nada malos) para darles mantenimiento a los vehículos que utilizan y para ponerles gasolina. “Y si no quieres pagarlo, pues por tu oficina pasa la ruta 322 para que te vengas en camión”, dice con la severidad de una advertencia. En el programa de austeridad que aplicará el Gobierno del Estado, según el secretario de Administración, se restringirá la compra de vehículos, de computadoras y de celulares, y quedarán congelados los salarios y las contrataciones de personal. Desde hace más de dos décadas, en el Gobierno del Presidente Miguel de la Madrid, cuando el peso de la deuda externa nos asfixiaba como país, se ha hablado desde distintas esferas gubernamentales de la urgencia de “apretarnos el cinturón”, y los burócratas nos anuncian programas de austeridad en el gasto público. Habrá qué esperar, a ver si el secretario de Administración de Jalisco cumple su palabra y vemos comportamientos mesurados por parte de los servidores públicos, que muchas veces gastan como si el dinero que reciben fuera suyo. VÍCTOR E. WARIO / Periodista. Correo electrónico: vwario@informador.com.mx Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones