Lunes, 03 de Noviembre 2025

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Al Nobel...

Por: EL INFORMADOR

Ésa sería una fórmula adecuada para revertir el cotidiano deterioro de Guadalajara y la incontenible degradación de la calidad de vida de sus habitantes (por no decir “sobrevivientes”): tratar de desandar al menos parte de lo andado.

El adelanto de que a partir de agosto será obligatorio realizar desde los hogares la separación de la basura, so pena de sufrir multas que fluctuarían entre los 20 y los 20 mil salarios mínimos, está preñado de promesas de tiempos mejores. Sugiere que hay, al menos, la intención de que la ciudad retome el modelo del que alguna vez —“¡Qué tiempos, señor don Simón...!”— fue ejemplo.

—II—

A medida que se aproxime la fecha señalada, se supone que se afinará el instructivo: una bolsa para los residuos orgánicos, otra para los inorgánicos y una más para desechos sanitarios. Ya se dirá si también habrá un día de la semana —es decir, dos— para la recolección de cada tipo de basura. Ya se puntualizará cuáles infracciones se penalizarán con la multa mínima (una servilleta con restos de chicharrón, tirada al descuido entre los desechos inorgánicos, por ejemplo) y cuáles con la máxima (un encostalado, con todo y tiro de gracia, entre los residuos reciclables, verbigracia)... Y lo más importante: ya se informará qué sucederá una vez que la basura sea recolectada: si, como en la época en que Guadalajara fue modelo para otras ciudades del país e incluso del extranjero, la basura inorgánica se recicla, la orgánica se emplea para fabricar composta que luego se utiliza en los jardines —antaño famosos por sus rosales, por cierto—, y la sanitaria se destruye..., o si, como se hace actualmente, toda se revuelve y se tira en cualquier barrancón al que pomposamente se denomina “relleno sanitario”.

—III—

Si el experimento resulta, podrá intentarse que Guadalajara —y anexas, por supuesto...— recupere la etiqueta de “la ciudad de las rosas”, e incluso la de “ciudad amable”.

Si resulta el experimento, además, la titular de la Secretaría del Medio Ambiente, Martha Ruth del Toro, podrá aspirar al Premio Nobel de Física, cuando menos..., por haber sido la primera terrícola capaz de hacer girar hacia atrás las ruedas de la historia.

JAIME GARCÍA ELÍAS / Periodista y conductor radiofónico.

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