Domingo, 30 de Noviembre 2025

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A través del espejo

Por: EL INFORMADOR

Alicia en el País de las Maravillas es la historia del mundo al revés y del absurdo, que cuando niños se disfruta y cuando adultos se analiza; siempre desde la perspectiva de la literatura, de la psicología de sus personajes y de la trama misma, pero nunca como una posibilidad de que ese cuento pudiera ser realidad, no por lo menos en países que saben la diferencia entre la imaginación y la vida real, entre hacer el trabajo con responsabilidad o tirarle de golpes a la piñata de la población, a ver cuál atina. Porque pareciera que en México esta diferencia sólo es detectada por la población, pero no por quienes dirigen al país. Y para muestra, lo hecho en turismo, área prioritaria —por lo que se ha expresado— que genera ingresos para compensar un poco la desindustrialización creciente, que da empleos y logra ingresos para salir del atolladero, área en la que el Ejecutivo cancela la Secretaría de Turismo para subsumirla en la Secretaría de Economía, dejando claro que al turismo no se le dará lo que él mismo le ha ofrecido.

Y esta acción, toda al revés, ha provocado enorme rechazo, desde las secretarías de turismo en los estados, hasta en grupos de la iniciativa privada que se dedican meritoriamente a la inversión en hotelería, restaurantes, museos, guías, transportes y todos los servicios que se generan alrededor del turismo. Un rechazo que ya está siendo organizado para entregar, en propia mano de Calderón, la inconformidad de tal absurdo, que, para infortunio de los mexicanos, no es literatura, sino la vida real.

Otro ejemplo es la industria del cine mexicano, que tuvo duras épocas donde la pobreza de recursos —de todo tipo— hizo merma fuerte, y que luego de muchos esfuerzos y la apuesta de pequeños inversionistas y de grandes talentos creadores, despegó a niveles internacionales, hasta el punto que ya hay salas donde una película mexicana se exhibe con orgullo y el público asiste porque sabe que la calidad estará presente. Pues a esta industria le han cargado otro impuesto más, ahora de 28%, como para desincentivar a quienes habían impulsado a esta expresión de arte, como lo han demostrado: Como agua para chocolate, Amores perros, La mujer de Benjamín, El violín y, actualmente, Los herederos.
Un agravio que se hace también contra la cultura mexicana, agravio del que hasta ahora la titular de Conaculta no ha expresado su reprobación, dejando solos a los creadores mexicanos y permitiendo que a la cultura, de suyo ya mermada, se le quite más de la mitad de su presupuesto.

Así, con las medidas contra el turismo y las ejercidas contra la cultura, dejan sin sustento a la población, una que hoy está empobrecida, sin calidad ni equidad en la educación, a la que se le cobran los servicios médicos por influenza A H1N1 en hospitales del sistema de Salud, y a la que hoy se le cancela también la posibilidad de contar con cine mexicano. Y, por si fuera poco, se desestructura al sector turístico… todo al revés de lo que un estadista haría por su país… todo al revés, pero sin ficción.

LOURDES BUENO / Investigadora de la UdeG.

Correo electrónico: lourdesbueno03@yahoo.com.mx

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