Domingo, 19 de Octubre 2025

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- Profanación

Por: EL INFORMADOR

Ahora que al Presidente Municipal de Zapopan, Juan Sánchez Aldana, y a varios de sus regidores se les encendió el foco y decidieron ampararse en el sacrosanto pretexto de “promover el turismo religioso” e incluso cobijarse --literalmente-- bajo el manto protector de la imagen de la Virgen que se venera en la localidad, para realizar una cuestionable (por los gastos que implica) y eventualmente inoportuna “gira de trabajo” por varias ciudades de Estados Unidos y Canadá, convendría recordar que un viejo proverbio --perdón por el pleonasmo-- establece que “En el nombre de Dios se comete toda clase de mal” (in nomine Domine committitur omne malum).
-II-
Se suponía que México, excepcionalmente, había llegado temprano --a mediados del Siglo XIX, para ser exactos-- a la saludable polémica histórica relacionada con la conveniencia de delimitar con la mayor nitidez posible los terrenos del César y de Dios; es decir, de separar la religión y la política. Se suponía que había consenso en ese sentido. Se admitía, sí, como una moderna señal de civilidad el que un gobernante --el ex presidente Vicente Fox, por ejemplo-- pudiera hacer públicas sus creencias religiosas y no tuviera que resignarse a ser “creyente de clóset” para salvar las apariencias. Empero, también se reconocía que, por respeto a las creencias diferentes o a las increencias de los ciudadanos, era recomendable que el gobernante, en cuanto tal, se abstuviera de hacer pública ostentación de sus propias creencias. (Como dijo alguna vez el jefe de estado español, José Luis Rodríguez Zapatero: “Esos asuntos corresponden a la esfera más íntima de cada individuo: su conciencia”).
-III-
En esas condiciones, incluir a un fraile franciscano y a una de las imágenes “peregrinas” de la Virgen de Zapopan en la comitiva del alcalde, sus regidores y funcionarios, cuando es escandalosamente público que la actual administración municipal ha gastado de manera desordenada buena parte de sus recursos (“Con bombo y platillo anunciaban el año pasado que aumentaban sueldos de funcionarios hasta en 80% e incrementaban el número de plazas en el Ayuntamiento, y hoy nos anuncian que ya no tienen dinero, que mejor van a recortar la obra pública y que se van de viaje a Estados Unidos”: Pablo Lemus Navarro, presidente de la Coparmex-Jalisco), la ocurrencia se antoja, para decirlo amablemente, una innoble profanación, un gesto político oportunista y un subterfugio de la peor estofa.

ENTRE VERAS Y BROMAS              

JAIME GARCÍA ELÍAS

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