Miércoles, 19 de Febrero 2020
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Jalisco

Olvidan supervisar camiones suburbanos

A pesar de los accidentes y la antigüedad de las unidades, en la última década las autoridades han relajado la vigilancia

El Informador

El 21 de enero, un accidente entre un autobús de pasajeros y una camioneta sobre la carretera Santa Rosa-La Barca dejó como saldo cinco personas fallecidas y 10 lesionadas. Una semana atrás, el 16 de enero, se registró un choque en la carretera a Chapala en su cruce con la vía a Cajititlán, que involucró a otro camión suburbano y provocó seis heridos.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) informó que sólo realizó una inspección a las empresas que operan este servicio en 2019. Durante 2018 apenas fueron cuatro; en 2017, tres, y durante 2016 otras seis supervisiones,  respondió vía Transparencia. “Se está iniciando el Programa Nacional de Inspecciones, teniendo programada una visita en la modalidad de pasaje (en Jalisco)”.

El Centro de la SCT en la Entidad tiene un registro de 21 permisionarios que realizan este servicio de pasaje con destino-origen en la Antigua Central Camionera, con una flotilla de mil 750 autobuses. “Lo que se denomina como transporte suburbano con placas federales se refiere a los permisionarios del Servicio Público Federal en la modalidad de pasaje, quienes cuentan con tarjeta de circulación expedida por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, así como las placas metálicas correspondientes, que prestan el servicio en una terminal autorizada dentro del Área Metropolitana de Guadalajara”.

Ante la antigüedad de los camiones, y los accidentes, usuarios reportan mal servicio. Todos los días, Carlos Alberto Hernández toma estos vehículos para moverse de su casa hacia la metrópoli, ya que su vivienda está ubicada en el Fraccionamiento Paseo de los Agaves, en Tlajomulco. Afirmó que es “muy frecuente” que las unidades no den paradas porque van saturadas y los autobuses presentan deficiencias: “Es un pésimo servicio, con asientos dañados o inclinados sin el soporte necesario. Llevo cinco años trasladándome y no hay cambios. No hay supervisión, mientras la gente se queja todos los días”.

Por su parte, el Gobierno de Jalisco anunció hace medio año que algunas unidades de este tipo de transporte de pasajeros tendrían placas y concesiones estatales. Sin embargo, la Secretaría de Transporte (Setran) contestó por Transparencia que desconoce el avance al respecto. Tampoco atendió la solicitud de entrevista para hablar sobre el tema, pero la autoridad argumentó que está elaborando la nueva normatividad.

La SCT sólo realizó una inspección a las empresas de transporte suburbano en 2019. EL INFORMADOR/Archivo

Sin actualizar, permisos para ingreso de camiones suburbanos a la ciudad

La Secretaría de Transporte de Jalisco (Setran) informa que 24 rutas de transporte de pasajeros con permiso federal tienen un derrotero autorizado para ingresar a la Zona Metropolitana de Guadalajara.

De éstas, 21 actas de autorización son desde 2009. Incluso, en algunas se precisan cambios por la entrada en vigor de la fase 1 de la construcción del Macrobús. En 2012 se aprobaron paradas oficiales y la ampliación de la ruta para la empresa Integrados Santa Lucía. Se indica que los camiones salen de la cabecera municipal de Tlajomulco y terminan en Prados de Santa Lucía, en Zapopan. Aunque avisa de la ampliación del derrotero, no indica cuáles son los espacios establecidos para las subidas y bajadas.

También los permisos para Transporte Empresarial de México y Guadalajara y Transportes Valle de Tala son de ese año.

El problema con la falta de actualización es que tras distintas obras, algunos derroteros autorizados estuvieron cerrados. Por ejemplo, Turibús Platino tiene paradas autorizadas en avenida Revolución, con interferencias o sin acceso por la construcción del Tren Ligero de Guadalajara, como en el cruce con la Clínica 14 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Usuarios también indican que algunos autobuses suburbanos entran a fraccionamientos, principalmente en el municipio de Tlajomulco. Pero en ningún derrotero se específica la entrada. En todas las autorizaciones se puntualiza que “el derrotero y los datos operativos señalados deberán de implementarse a partir de la recepción del presente, debiendo notificar previamente al usuario”.

Hace unos meses, el Gobierno del Estado propuso regular este servicio mediante el otorgamiento de placas y concesiones estatales. Sin embargo, la Secretaría responde que sigue en proceso el proyecto.

El Reglamento de Autotransporte Federal y Servicios Auxiliares precisa que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes expedirá los permisos a los autotransportistas estatales o municipales, cuando así lo requieran, para transitar en caminos de jurisdicción federal condicionados a que “cuenten con la autorización correspondiente de la Entidad federativa para prestar el servicio de autotransporte en caminos estatales o municipales”.

Algunas de las empresas autorizadas

Autobuses La Piedad, Autobuses Santa Cruz de las Flores, Autobuses Tlajomulco, Autotransportes del Sur de Jalisco, Autotransportes Ciénega de Chapala, Autotransportes Guadalajara-Chapala, Autotransportes Guadalajara-El Salto, Autotransportes Mazamitla, Autotransportes Mezcala, Autotransportes Quick, Autotransportes Talpa-Mascota, Autotransportes Talpa-Puerto Vallarta  e  Integrados Santa Lucía-Tlajomulco, entre otras.

TELÓN DE FONDO

Los incorporan a la normatividad

Al igual que la legislación federal, la vida útil de los automotores para servicio de transporte de pasajeros suburbanos se fija en 10 años. Esta regla excluye a los foráneos.

Lo anterior, porque la norma técnica sobre la calidad del servicio del transporte público en el Área Metropolitana de Guadalajara también incluye a los autobuses suburbanos. Se indica que los vehículos adscritos al servicio público de transporte de pasajeros en las concesiones otorgadas deberán apegarse a las características técnicas que deban tener los vehículos para el servicio público de transporte de pasajeros masivo y colectivo en su modalidad de urbano, conurbado o metropolitano, suburbano y características especiales para Jalisco. También se estipula que deberán incorporar los componentes tecnológicos, así como el sistema de videovigilancia, el dispositivo para el conteo de pasajeros, el sistema interoperable de recaudo de acuerdo con la normatividad correspondiente, el sistema de geolocalización, botón de auxilio o pánico, y el dispositivo para registrar los datos del vehículo.

La ley indica que los tipos de transporte público se clasifican en urbano, conurbado o suburbano y foráneo. El primero es el que se genera en las áreas que integran un centro de población. El conurbado se refiere al que se proporciona entre las áreas de dos o más centros de población. Y el suburbano se presta entre las áreas de un centro de población y sus comunidades aledañas.

¿Qué dice la ley?

  • La Ley de Movilidad y Transporte de Jalisco, en su Artículo 77, describe que le corresponde al Estado regular y administrar las vías de comunicación local.
  • Se requerirá de concesión o permiso para que los particulares adquieran derechos a fin de construir y administrar vías públicas de comunicación local.
  • También debe establecer y explotar los servicios conexos a las vías públicas.
La autoridad registra 21 permisionarios que realizan el servicio suburbano en la metrópoli, con mil 750 autobuses. EL INFORMADOR/Archivo

GUÍA

Evidencian fallas

  • La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) presentó en abril de 2019 un estudio sobre el autotransporte federal de pasajeros, en el cual detecta que el modelo actual complica que se incrementen las rutas existentes. Por ejemplo, critica que la SCT autoriza menos de la mitad de las solicitudes de permisos que recibe y, de las aprobadas, casi la mitad las avala de manera extemporánea.
  • La Secretaría tiene un plazo máximo de 45 días naturales para resolver las peticiones de permisos. Si vence el plazo, la resolución se entenderá como favorable para el solicitante mediante una afirmativa ficta. “No obstante, en la práctica, los operadores no pueden hacer valer la afirmativa ficta porque los autobuses no pueden circular sin las placas de servicio público federal que se expiden con el permiso”.
  • Para revertir la situación, se recomienda reformar el marco normativo para impulsar nuevos modelos de negocio, establecer procedimientos de acceso no discriminatorio en las centrales públicas que operan bajo concesión, y mejorar la transparencia y certeza jurídica. “Asimismo, la falta de claridad en la regulación concede discrecionalidad y puede originar arbitrariedad por parte de la autoridad federal para otorgar los permisos de operación del servicio de transporte y construir terminales”.
  • Según el documento, en Jalisco, Colima y Tabasco se establece la obligación de contar con el permiso de la Entidad como requisito para operar una nueva terminal. En Tabasco existe la petición de residencia mínima de dos años para obtener el permiso local para establecer una terminal. En Chiapas y Tabasco, las autoridades solicitan la opinión de transportistas locales para autorizar permisos para prestar el servicio. Y en Baja California Sur, Morelos, Tamaulipas, Sinaloa, Oaxaca, Hidalgo, Chiapas, Puebla y Tabasco, los transportistas requieren la autorización para transitar.

Reportan 161 permisionarios

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) reporta que, en 2018, 161 personas tenían permiso de transporte terrestre de pasajeros en la Entidad. En 2014 documenta 145 permisionarios, lo que significa que en cinco años solamente se sumaron 16.

Por su parte, el Centro SCT en Jalisco tiene registro de 21 permisionarios que realizan este servicio de pasaje con destino-origen en la Antigua Central Camionera, con una flota vehicular global de mil 750 autobuses. A nivel nacional hay tres mil 529 permisionarios.

El permiso se da a la persona física o moral autorizada por la SCT para prestar servicio de autotransporte federal o para operar o explotar servicios auxiliares.

En 2018, los permisionarios jaliscienses realizaron 24 trámites para modificar la tarjeta de circulación y 10 para reposición de placas.

La Entidad con más permisionarios es la Ciudad de México (mil 439). Le sigue Chiapas (203), Michoacán (175) y Jalisco (161).

Aunque el Reglamento de Autotransporte Federal y Servicios Auxiliares describe que los permisos de autotransporte federal de pasajeros se expiden por ruta y tipo de servicio, la legislación no precisa si una vez otorgado el permiso se pueden agregar rutas, o si los transportistas pueden incluir un mismo autobús en diversas rutas. Tampoco si cada autobús solamente puede operar una ruta específica o si existe algún límite de autobuses por ruta autorizada o límites para agregar autobuses a los derroteros.

Los transportistas pueden determinar las tarifas y sus modificaciones sin que se requiera la aprobación de la Secretaría. Solamente deben registrarlas con un mínimo de siete días de anticipación a su aplicación.

Cuando no exista competencia efectiva en alguna ruta, la Secretaría solicitará la opinión de la Comisión Federal de Competencia y en caso de que ésta dictamine en ese sentido, establecerá las bases tarifarias respectivas.

Se considera que existe “competencia efectiva” en una ruta determinada cuando hay dos o más prestadores del mismo servicio o sustitutos de éste en esa ruta o en derroteros alternos, “o cuando existiendo un solo prestador no existan barreras relevantes de acceso al mercado de que se trate”, se detalla en la legislación.

TESTIMONIOS

“Me veo obligado a tomar un foráneo”

Carlos Alberto Hernández lamenta que no tiene muchas opciones de transporte público, por lo que debe soportar el servicio de distintas rutas con placas federales. Explica que una ruta de autobuses ingresa a su fraccionamiento, pero se satura rápido. Por eso busca otras alternativas porque la carretera a Chapala le queda a tres kilómetros de distancia.

“Vivo en Paseo de los Agaves, en Tlajomulco, por eso me veo obligado a tomar un camión foráneo todos los días. A veces los autobuses no tienen la capacidad suficiente para atender a las personas que salen en las mañanas, entonces salimos hasta la carretera en transporte comunitario para esperar un camión que nos saque y traiga a la ciudad”.

Menciona que las rutas cobran entre los 10 y 12 pesos a los usuarios, pero cuando todas van llenas, hay vecinos que ofrecen sus autos para llevar a las personas a la vialidad mencionada.

Algunos habitantes no piden dinero, pero la tarifa de otros es de siete pesos. “Son vecinos que van a Guadalajara, a sus trabajos, y para apoyarse suben a gente”.

Si Carlos Alberto tiene la suerte de que el camión de Chapala viaja vacío, éste lo deja en la Central Vieja de Guadalajara. Pero dice que hay otros que solamente llegan a El Álamo, por lo que todos los días debe buscar distintas formas de moverse.

“Gasto alrededor de 70 pesos diarios en transporte público. Se tiene que esperar el camión y subir al primero que venga vacío. Me he tardado hasta 30 minutos y nada. Antes entraba otra línea, pero después no la dejaron: hacen falta más rutas. Es un pésimo servicio y aparte no dan boleto”.

Habitantes de fraccionamientos alejados de Guadalajara padecen el mal transporte público. EL INFORMADOR/Archivo

“Mejor me compré mi coche...”

Jorge Armando Barajas decidió comprar un auto luego de padecer durante seis años el sistema de transporte en El Salto, tanto federal como estatal.

El hombre cuenta que en diciembre pasado adquirió un vehículo porque duraba más de dos horas en llegar a su trabajo, que se ubica en Guadalajara.

Una de las rutas federales que lleva a la Central tarda tanto en pasar que las filas para abordar se hacen inmensas.

Debido a la desesperación por las pocas opciones para llegar al Centro de la ciudad, cuenta que algunos vecinos con auto les dan servicio a los que necesitan ir a Guadalajara.

Recuerda que muchas veces lo han ayudado cuando no pasa el camión o éste iba lleno. Ahora es él quien los traslada gracias al nuevo carro que adquirió. “Mejor me compré mi coche, es muy pesado invertir dos horas de salida al trabajo, y dos horas de regreso. A veces si hay modo de sacar gente, pues los ayudo porque entiendo lo complicado que es el traslado. Así estuve yo”.

Por otro lado, señala que la Ruta 178 vía Agua Blanca también presenta un servicio deficiente y que, a veces, esperan corridas de hasta una hora, cuando deberían salir cada 15 minutos.

Explica que es una ruta que sale de Juanacatlán, pasa por El Salto y posteriormente va a la carretera libre a Zapotlanejo. Unos autobuses van para los dos templos y otros para el Centro Médico de Occidente. “Nos cansamos tanto que los vecinos hicimos una página que se llama Fraccionamientos unidos por un buen transporte. Somos colonias ubicadas entre El Salto y la libre a Zapotlanejo. Allí subimos algunas fotos y quejas señalando el mal servicio del transporte”.

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