Jueves, 13 de Agosto 2026
Internacional | Los tres días de manifestaciones han dejado varias víctimas mortales

Quema del Corán desata protestas de rechazo en Afganistán

Los tres días de manifestaciones han dejado varias víctimas mortales, entre ellos policías afganos y civiles inocentes

Por: EL INFORMADOR

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (04/ABR/2011).- La amenaza de una gran falla alimentada de Coranes con motivo del noveno aniversario del 11-S no se concretó pero fue noticia mundial. El pastor Terry Jones, al frente de la diminuta iglesia de Gainesville (Florida), fanático e iluminado, solo dio marcha atrás después de recibir una llamada del secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, en la que le conminaba a no hacerlo ya que estaba poniendo en peligro la vida de personas inocentes y soldados norteamericanos. Las cadenas de televisión apagaron las cámaras y cientos de periodistas volvieron a sus casas. No pasó nada.

Pero ese mismo odio irracional finalmente se escenificó el pasado 20 de marzo en esa misma Iglesia —conocida por el rebuscado nombre de Dove World Outreach Center y con menos de medio centenar de fieles—, durante el sermón dominical, y nadie tuvo noticia. Pasó totalmente inadvertido.

Ninguno de los dos periódicos locales, ni el “Gainesville Sun”, ni “The Florida Alligator”, recogieron el hecho de que Jones supervisó la quema de un Corán durante un simulacro de juicio en el que fue encontrado “culpable” y sometido a la hoguera como en los tiempos de la Inquisición. El diario “USA Today” logró, a través de su servicio de noticias religiosas, entrevistar brevemente por teléfono al pastor, quien relató lo ocurrido. La agencia de noticias France Presse lo contaba en un cable datado el 21 de marzo en Florida. No hubo ruido mundial. Eso fue todo. Excepto que como consecuencia de ese Corán abrasado, el sábado morían asesinados siete trabajadores de Naciones Unidas en la remota Mazar i Sharif, en el lejano Afganistán.

Jones insiste en que no rompió su palabra de que no volvería a sus ideas incendiarias. “No hemos roto ningún compromiso, aquella promesa tenía que ver con el Día Internacional de la Quema del Corán”. Esto es otra cosa, cuenta el pastor.

“Nosotros, Stand Up America, encontramos que lo sucedido es una acción criminal y trágica”, se lee en el comunicado del diario. “Los disturbios de Afganistán son inaceptables para el Gobierno de Estados Unidos”, prosigue el texto, para llegar a la cuestión de fondo defendida por el pastor Jones: “El islam no es una religión de paz. Ha llegado la hora de que hagamos responsables de sus actos a esa gente. Reclamamos que nuestro Gobierno tome medidas y se manifieste contra estos actos. Esta gente debe ser llevada ante la justicia”.

Jones vive bajo la teoría de que el islam, de que “esa gente”, está esperando la oportunidad de poder tomar el control de la sociedad estadounidense para imponer sus leyes. Autor de un libro titulado “El islam es el diablo”, Jones considera que “ha llegado el momento de que deje de tolerarse a los países dominados por los musulmanes que extiendan su odio contra el cristianismo”. Ésta era la única disculpa que el sábado llegó del fanatismo que predica Jones, si es que alguien esperaba alguna.

El Corán que se quemó el 20 de marzo ardió durante 10 minutos. El hombre que expulsó el mal con fuego fue el pastor Wayne Sapp, bajo la atenta mirada de Jones y poco más de 30 seguidores, aunque el acto de redención era abierto al público.

Jornada violenta

Tres personas murieron y decenas resultaron heridas en el tercer día de protestas contra la quema de un ejemplar del Corán en una iglesia estadounidense, que se han cobrado más de una veintena de vidas desde el viernes.

Entre tres mil y cuatro mil personas salieron a las calles en las provincias de Nangarhar (Este), Kapisa (Centro), Kandahar (Sur), Badakshan (Noreste) y Parwan (Norte), dijo el portavoz del ministerio afgano de Interior, Zemarai Bashary.

Los sucesos más graves, como ya ocurrió este sábado, tuvieron lugar en la ciudad de Kandahar, donde los manifestantes prendieron fuego a un puesto de la Policía de tráfico, lo que causó la explosión de una bombona de gas que dejó varios heridos.

El País

CRONOLOGÍA

Julio de 2010


Terry Jones, pastor de una pequeña parroquia pentecostal de Florida, convoca a través de internet el Día Internacional de la Quema del Corán para el 11 de septiembre. Jones considera el libro sagrado islámico un texto que incita a comportamientos violentos y radicales.

Agosto de 2010


La convocatoria de Jones atrae paulatinamente la atención de usuarios de internet y, sucesivamente, la de medios informativos. La polémica sobre la iniciativa del pastor viaja en paralelo con el gran debate nacional que se desarrolla en Estados Unidos sobre el proyecto de construcción de un centro islámico —dotado de instalaciones culturales, deportivas y de una zona de rezo— a dos manzanas de la Zona Cero de Manhattan. La iniciativa de Jones produce un rechazo prácticamente unánime.

Septiembre de 2010

Manifestaciones de protesta contra la convocatoria de Jones son celebradas en varios países. Entre ellos figuran Afganistán, Pakistán, India e Indonesia. En algunos casos las concentraciones son violentas. La tensión crece, y la cúpula política estadounidense ejerce una gran presión sobre el pastor para que renuncie al acto. El día 9 de septiembre, Jones anuncia su marcha atrás.

Marzo de 2011

El día 10, el Congreso estadounidense abre una comisión de investigación sobre la radicalización de los musulmanes en Estados Unidos, lo que genera temores de una vuelta a la caza de brujas de McCarthy. El día 20, los pastores Terry Jones y Wayne Sapp celebran un “juicio al Corán” organizado en la parroquia de Jones. A finales de marzo, dos cristianos son asesinados y una iglesia resulta quemada en ataques justificados como respuestas al acto de Sapp y Jones.

Análisis
Provocacióny violencia


La Misión de Asistencia a Afganistán de las Naciones Unidas (UNAMA, por sus siglas en inglés) sufrió el pasado viernes su peor ataque desde que se halla en ese país, devastado por más de tres décadas de intervenciones extranjeras y guerras internas, y que vive en una situación de verdadero Estado fallido, casi sin Gobierno, sin servicios y un atraso en prácticamente todos los órdenes.

El objetivo de la UNAMA es promover la paz y la estabilidad, ayudar a implementar los programas de reconstrucción, impulsar la creación de un Estado de derecho e imperio de la ley e incluso favorecer la reconciliación entre los afganos. Es una misión, como todas las de la ONU, positiva y digna de aplauso.

No llegó para destruir sino para edificar, reconstituir un tejido social hecho trizas primero por el imperio soviético (1979-1988), luego la insurgencia muyahidín financiada por Occidente contra el dominio comunista de Moscú y finalmente por el Talibán, que impuso un régimen atroz que afectó sobre todo a mujeres y niñas.

A diferencia de los ejércitos y las operaciones clandestinas para armar guerrillas, la UNAMA es un ente de paz. Debía tener el apoyo del pueblo afgano. Trabaja, de hecho, para él, pero el ataque, que costó la vida a por lo menos siete trabajadores de la misión del máximo organismo mundial, parece indicar que no se reconoce tal labor o que el odio contra los extranjeros es tan grande que supera el aprecio que puedan ganar las buenas acciones para Afganistán.

A diferencia de la guerra de Iraq, la intervención militar occidental en Afganistán era considerada como “justificada y correcta”.

Barack Obama siempre cuestionó en su campaña para ganar la presidencia estadounidense las razones de su antecesor George W. Bush para invadir Iraq y defendió, al mismo tiempo, la presencia de las Fuerzas Armadas de EU en suelo afgano.

Ya como presidente, Obama ha retirado tropas de Iraq y ha enviado más a Afganistán, bajo ese principio de la intervención correcta: combatir el terrorismo y contribuir a la reconstrucción del país, tarea en que colaboran muchas otras naciones del mundo.

Hoy vemos que la intervención “justificada y correcta” no ha estado exenta de fracasos, arbitrariedades, masacres de civiles e incluso monstruosas acciones criminales de soldados estadounidenses contra niños afganos.

La revista “Rolling Stone” da cuenta precisamente de una de estas atrocidades en un reportaje especial sobre el llamado “Escuadrón para matar”, que revela cómo dos soldados de EU asesinaron con una granada a un afgano de 15 años y luego de rematarlo a tiros se tomaron fotografías con el cadáver, al cual mutilaron, como si fuera una presa de caza.

El soldado Jeremy Morlock fue condenado el mes pasado a 24 años de cárcel por su crimen. Evitó la cadena perpetua al brindar testimonios contra sus superiores inmediatos, que lejos de reprobar tales acciones parecían incitarlas.

El ataque a la UNAMA ha ocurrido justo en este contexto, aunque la razón que se ha esgrimido, según se reporta, ha sido la provocación hecha por un pastor estadounidense que quemó en marzo pasado, en Florida, un ejemplar del Corán. El fanatismo de Terry Jones fue respondido por fanáticos afganos con un ataque a sangre y fuego contra las oficinas de la UNAMA en Mazar-i-Sharif.

Jones, no contento con su acción irresponsable reclama ahora que se “exijan cuentas al islam” por la agresión a la ONU. La última guerra afgana empezó hace casi 10 años, tras los atentados terroristas contra el World Trade Center y el Pentágono.

Bush culpó al líder de Al-Qaeda, Osama bin Laden, de ser el autor intelectual de esos ataques y al Talibán de darle asilo. El mayor terrorista aún está prófugo y Afganistán sigue siendo un desastre y será un caos mayor, como advierte el experto Rashid Ahmed, si no se frena la dinámica de violencia y la atmósfera de cruzada antiislámica que se está levantando en la región y sus alrededores.

Pakistán
Mueren 50 personas en atentado

Al menos 50 personas murieron y 110 resultaron heridas en un doble ataque suicida contra un santuario sufí en el Centro de Pakistán, informó una fuente policial.

Dos suicidas penetraron en el templo de Sakhi Sarwar, dedicado al santo sufí del mismo nombre y situado cerca de la localidad de Multán, en la provincia oriental de Punyab, e hicieron estallar el chaleco explosivo que portaban.

Miles de devotos habían acudido al recinto para honrar al santo, en el seno de un tradicional festival anual de tres días de duración, cuanto tuvo lugar el ataque terrorista.

Comicios anticipados
Presidente de Kazajistán gana elecciones por inmensa mayoría


MOSCÚ, RUSIA.- El jefe del Estado kazajo, Nursultán Nazarbáyev, ha ganado las elecciones presidenciales anticipadas celebradas ayer por una abrumadora mayoría de alrededor de 95 %, según las encuestas a pie de urna realizadas por diferentes organizaciones. “La absoluta mayoría, en concreto 95.1% de los encuestados, declaró haber dado su voto al actual jefe del Estado, Nazarbáyev”, señaló la directora del Instituto de la Democracia, Yulia Kuchinskaya.

Mientras, la Asociación de Sociólogos y Polítólogos de Kazajistán (ASIP) indicó que Nazarbáyev logró reunir 94.82 por ciento. En segundo lugar, según la ASIP, se coloca el senador Gani Kasímov, líder del Partido de los Patriotas, con 2.17% de los votos, seguido del líder de los comunistas kazajos, Zhambil Ajmetbékov, con 1.57 por ciento.

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