En un comunicado difundido por la Casa Blanca, los líderes de las siete potencias más industrializadas, así como los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, condenaron "la clara violación" de la soberanía e integridad territorial de Ucrania por parte de Rusia, al ocupar militarmente la región autónoma ucraniana de Crimea."Hacemos un llamamiento a Rusia para que aborde cualquier preocupación sobre seguridad o derechos humanos que tenga con Ucrania a través de negociaciones directas y/o mediante una mediación u observación internacional bajo los auspicios de la ONU o la OSCE", indica el comunicado.Los miembros del G7 urgen igualmente "a todas las partes involucradas" en la crisis a "comportarse con el máximo autocontrol y responsabilidad", a fin de hacer posible que la tensión disminuya.Los siete grandes constatan que "las acciones de Rusia en Ucrania contravienen los principios y valores sobre los cuales se fundan el G7 y el G8".Por ello, explican, "hemos decidido suspender por ahora nuestra participación en las actividades asociadas a la preparación de la prevista cumbre del G8 en Sochi, en junio, hasta que la situación vuelva a su cauce y el G8 pueda tener una discusión con sentido".Las siete potencias afirman estar unidas en el apoyo a la soberanía e integridad territorial de Ucrania, y a su derecho a elegir su propio futuro."Nos comprometemos a apoyar a Ucrania en sus esfuerzos por restaurar la unidad, la estabilidad y el bienestar político y económico del país", afirman los dirigentes del G7.Con ese fin, los miembros del grupo respaldarán las conversaciones de las nuevas autoridades ucranianas con el Fondo Monetario Internacional encaminadas a negociar un nuevo programa de asistencia y a poner en marcha las necesarias reformas de la economía del país."El apoyo del FMI será crítico a la hora de desbloquear asistencia adicional del Banco Mundial, de otras instituciones financieras internacionales, la Unión Europea y fuentes bilaterales", concluye el comunicado.