Internacional | Las autoridades dicen que fueron 25 mil los manifestantes Medvedev pide investigar acusación de fraude electoral Las autoridades dicen que fueron 25 mil los manifestantes, mientras que los protestantes contra los comicios cuentan 150 mil Por: REUTERS 12 de diciembre de 2011 - 03:46 hs MOSCÚ, RUSIA (12/DIC/2O11).- El presidente ruso, Dmitry Medvedev, ordenó una investigación sobre las denuncias de manipulación en las elecciones legislativas del 4 de diciembre, una día después de que decenas de miles de manifestantes exigieron que éstas fueran anuladas y realizadas de nuevo. Medvedev respondió en su sitio de Facebook a las quejas de los manifestantes de que las elecciones del 4 de diciembre habían sido arregladas para favorecer al Partido Rusia Unida de Vladimir Putin, pero no mencionó los llamados a poner fin al mandato de su primer ministro. “No estoy de acuerdo con los eslóganes o declaraciones hechas en las concentraciones. No obstante, se han dado instrucciones de mi parte para supervisar toda la información de las mesas electorales respecto del cumplimiento de la ley electoral”, dijo Medvedev en un posteo en el popular sitio de redes sociales. El comentario del mandatario fue una señal de que el liderazgo ruso se siente bajo presión tras las mayores protestas de la oposición desde que Putin llegó al poder en 1999. Los mismos manifestantes usaron las redes sociales para organizar sus protestas. En otro signo de reconocimiento de que el humor de la gente ha cambiado tras años de férreo control político por parte de Putin, las autoridades de ciudades en toda Rusia permitieron las manifestaciones y la Policía antimotines apenas intervino. La televisión estatal y otros canales rusos también exhibieron imágenes de la enorme protesta en Moscú, con lo que rompieron su política de casi no mostrar cobertura que resulte negativa a las autoridades. No obstante, Medvedev había dicho antes de las protestas del sábado que ordenaría una investigación parlamentaria. Al mismo tiempo, una declaración del portavoz de Putin, Dmitry Peskov, no dio indicios de que el primer ministro planee hacer grandes concesiones a los manifestantes. “Respetamos el punto de vista de los manifestantes, oímos lo que dicen y seguiremos escuchándolos”, dijo Peskov. Exigencias La protesta de Moscú congregó a 25 mil personas, dijo la Policía, mientras que los organizadores aseguraron que había sumado a 150 mil manifestantes. En la ocasión, los manifestantes divulgaron una lista de exigencias a las autoridades, que incluyeron mucho más que sólo una investigación sobre las elecciones, que observadores internacionales y Estados Unidos dijeron que fueron parciales para ayudar a Rusia Unida a asegurar una mayoría en la Cámara baja de la Duma. Los manifestantes pidieron una repetición de los comicios, el despido del jefe de la Comisión Electoral Central, Vladimir Churov, y la liberación de personas que definen como prisioneros políticos. También llamaron a una nueva protesta para el 24 de diciembre. Análisis Tras monólogo político, Putin tendrá que escuchar JIM HEINTZ, (corresponsal de la agencia AP en Moscú). Luego de una docena de años al frente del poder en Rusia, Vladimir Putin ha llevado la voz cantante, pero ahora podría tener que aprender a escuchar y quedar relegado a un segundo plano. Las protestas contra Putin y su partido que estallaron el sábado en más de 60 ciudades rusas, incluso una numerosa manifestación a pocas cuadras del Kremlin, parecen haber conmocionado a un hombre acostumbrado a dar órdenes, a sermonear a los periodistas en conferencias de prensa maratónicas y desestimar a los opositores con comentarios sarcásticos y a veces vulgares. Putin no formuló comentarios inmediatamente sobre las manifestaciones, que fueron la mayor demostración opositora en la Rusia post-soviética, aunque su vocero se esforzó por asegurar que el primer ministro es receptivo a las críticas. No está claro si las protestas serán escuchadas efectivamente o si caerán en oídos sordos a menos de tres meses de las elecciones presidenciales, en las que Putin aspira a volver a ocupar el cargo que ostentó en 2000-2008. Sin embargo, ya se han producido cambios. Los canales de televisión controlados por el Estado han dado un espacio sustancial a las protestas, en contraste con su actitud anterior de ignorar o mofarse de la oposición. Medvedev accedió a dejar la presidencia el año próximo, despejando el camino para el retorno de Putin. El acuerdo, anunciado como un hecho consumado al congreso del partido gobernante Rusia Unida en septiembre, fue considerado como una maniobra cínica que empañó el futuro político de Putin. Encuestas de la respetada agencia independiente Centro Levada indican que a fines de septiembre, 42% de los rusos habrían votado por Putin en la elección presidencial de marzo, aunque el porcentaje bajó a 31% dos meses después. Eso fue antes de que su imagen se viera más deteriorada por la elección al Parlamento nacional del 4 de diciembre, durante la cual Rusia Unida perdió una cuota sustancial de bancas y los observadores dijeron que incluso esa cifra fue abultada por fraude electoral. Indignada por el fraude, la oposición hasta entonces marginalizada se envalentonó y se embarcó en las manifestaciones de protesta. Durante el Gobierno de Putin, las autoridades rusas rutinariamente negaban a los grupos opositores autorización para efectuar manifestaciones o limitaban la concurrencia a unos pocos centenares. Los intentos por efectuar protestas no autorizadas o llevar más gente generalmente terminaban con la intervención policial y arrestos masivos. Sin embargo, la mayoría de las demostraciones del sábado contaron con permiso oficial y, en una muestra de tolerancia sin precedente, las autoridades de Moscú autorizaron una concurrencia de 30 mil personas y no hicieron intervenir a la Policía antimotines cuando la multitud superó claramente esa cifra. Eso indicó que Putin, escuche o no, está claramente preocupado por el debilitamiento de su posición y siente que tiene mucho que perder si apela a la represión acostumbrada. De haber ordenado una represión enérgica, se habría arriesgado al oprobio internacional y a una posible expulsión del Grupo de los 8, conjeturó Gontmakher. Temas Europa Rusia Manifestaciones en el mundo Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones