GINEBRA, SUIZA (13/DIC/2016).- Decenas de miles de inmigrantes están sufriendo terribles abusos en Libia, particularmente por parte de los traficantes, que los maltratan de todas las formas posibles y los obligan a realizar trabajos forzados para pagar el transporte por el Mediterráneo hasta Europa.La ONU hizo públicos hoy los resultados de una investigación sobre la situación de los inmigrantes en el país, que funciona como su principal punto de partida para aquellos que intentan llegar inicialmente a Italia."La lista de violaciones y abusos que enfrentan es tan larga como espeluznante. Estamos ante una crisis de derechos humanos que afecta a decenas de miles de personas", denunció el jefe de la Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Husein."Las víctimas sufren torturas, trabajos forzados, explotación sexual a lo largo de la ruta, y muchos además están detenidos arbitrariamente", añadió.El hecho de que el sistema judicial de Libia esté totalmente desarticulado -por la incapacidad de las instituciones estatales en general de funcionar en medio de la crisis política y el conflicto interno que atraviesa el país- ha supuesto que todos esos abusos quedan totalmente impunes.La investigación se realizó recogiendo información de distintas fuentes en Libia y entrevistando a numerosos inmigrantes que consiguieron llegar a Italia desde el primer país.Los inmigrantes son generalmente confinados en centros que son administrados por el Departamento de Combate a la Inmigración Ilegal de Libia, donde no hay ningún tipo de registro de los que ingresan, ni procesos legales, ni acceso de abogados o autoridades judiciales.Esos y otros centros de detención están, sin excepción, colapsados, los alimentos y el agua son insuficientes, y no hay acceso a servicios higiénicos.Todo ello ocasiona problemas de salud entre los internos, como infecciones gastrointestinales y respiratorias, además de malnutrición.Los traficantes, por su parte, retienen a los inmigrantes en lugares llamados "casas de conexión", que son almacenes, apartamentos u otros tipos de recintos para que realicen trabajos forzados y puedan pagar la travesía hasta Italia, que en el común de los casos se hacen en precarias lanchas de plástico.La situación es tan grave que los funcionarios que quieren hacer algo contra esta situación y la Guardia Costera de Libia sufren presiones de grupos armados para que la ignoren, mientras que algunos empleados estatales han aceptado participar en estas redes de explotación.La ONU dijo que los inmigrantes detenidos en Libia deben ser puestos en libertad, que las mujeres sean separadas de los hombres y que en general se mejoren las condiciones de detención y se proteja a las personas de las torturas y de todo tipo de abusos.