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Miércoles, 16 de Octubre 2019
Internacional | Las corrientes ascendientes habrían creado una turbulencia peligrosa

Consideran hipótesis de falla en sensores en Airbus

Refieren la marina y la fuerza aérea de Brasil que pese a versiones militares difundidas previamente, no fueron recogidos escombros del Airbus A330, que cayó en la costa noreste del país

Por: AP

RIO DE JANEIRO.- Los investigadores que tratan de determinar por qué el vuelo 447 de Air France se partió en una violenta tormenta sobre el Atlántico estudian la posibilidad de que los sensores de velocidad o un instrumento externo clave para detectarla hayan fallado, dijeron el jueves funcionarios de la industria.

Mientras tanto, la marina y la fuerza aérea de Brasil dijeron en sendos comunicados que pese a versiones militares difundidas previamente, no fueron recogidos escombros del Airbus A330, que cayó en la costa noreste del país, llevando a la muerte a las 228 personas que iban a bordo. Se trata del peor desastre de la aviación mundial desde el 2001.

Funcionarios allegados a la investigación y analistas independientes dijeron enfáticamente que no saben por qué un avión que parecía estar volando normalmente se estrelló poco minutos después que el piloto envió un mensaje para avisar que ingresaba en un área de tormentas extremadamente peligrosas.

Tendrán muy poco en que basarse hasta que recuperen la ''caja negra'' con información del vuelo y las grabadoras de voces de la cabina del avión, ahora al parecer en el fondo del océano a kilómetros de distancia de la superficie.

Otras hipótesis, incluyendo la de terrorismo, no han quedado descartadas, aunque no existen señales de una bomba. Las autoridades han dicho que un derrame del combustible del jet sobre el océano sugiere que no hubo explosión.

Dos funcionarios allegados a la investigación dijeron a The Associated Press que estudian la posibilidad de que una sonda externa que mide la presión del aire pudiera haberse congelado.
La sonda trasmite información a las computadoras a bordo que éstas usan para calcular la velocidad del aire y la altitud. Otra posibilidad es que los sensores dentro de la aeronave que leen esa información hayan fallado.

Si los instrumentos no estaban reportando información precisa, el avión podría haber volado a demasiada velocidad o demasiado lento cuando ingresó a la turbulencia a causa de un frente de tormentas eléctricas, según dijeron los funcionarios.

''Cada vez se le está prestando más atención a las sondas externas y a la posibilidad de que se hayan congelado en las condiciones atmosféricas inusuales experimentadas por el vuelo de Air France'', explicó a la AP uno de los funcionarios de la industria, quien habló a condición de guardar el anonimato porque no está autorizado para hablar públicamente sobre la investigación.

Los meteorólogos dijeron que el avión de Air France ingresó en una tormenta inusual con corrientes ascendientes de 161 kilómetros por hora (100 mph) que actuaban como aspiradora, absorbiendo agua del océano.

La increíble humedad del aire ascendió hasta la gran altura en que iba el avión, donde rápidamente se congeló bajo temperaturas de 40 grados centígrados bajo cero.

Las corrientes ascendientes habrían creado una turbulencia peligrosa.

El sistema computarizado del avión falló al final, y probablemente el avión se despedazó en el aire para luego estrellarse en el océano Atlántico en un vuelo de Río de Janeiro a París el domingo por la noche.

Previamente la fuerza aérea informó que un helicóptero recogió un soporte de carga y dos boyas en el área donde habría caído el avión. Indicó que los restos iban a ser llevados inicialmente a la isla Fernando de Noronha, a unos 700 kilómetros de distancia, y posteriormente a la base naval de Recife, en el estado brasileño de Pernambuco.

Cardoso aclaró que el traslado se efectuará cuando sean recogidas suficientes piezas.

La armada brasileña tiene actualmente tres navíos en el área donde los aviones detectaron objetos que podrían ser restos del avión accidentado.

Horas antes, la fuerza aérea había informado que un avión R había identificado nueve puntos donde habrían restos presumiblemente del aparato en el océano Atlántico.

Los aviones militares están orientando a los navíos de la Armada, que incluyen una fragata, una corbeta y un barco patrullero, en la ubicación de los restos, y recorren una área en un radio de 200 kilómetros que abarca los puntos donde fueron detectados piezas metálicas, asientos y manchas de combustible.

Entre tanto, en Río de Janeiro cerca de 500 personas participaron en una ceremonia ecuménica en homenaje a las víctimas del accidente aéreo, con presencia de familiares de los pasajeros del vuelo, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, y autoridades brasileñas.

Kouchner dijo posteriormente a periodistas que su país investigará a fondo las causas del percance y que todas las hipótesis se mantenían abiertas, aunque aclaró que existen pocos indicios de que se tratara de un atentado terrorista.

Algunos de los familiares que participaron en la ceremonia manifestaron su esperanza de que sus seres queridos podrían estar aún con vida.

No obstante, la aerolínea Air France les dijo a familiares en Francia que deben abandonar las esperanzas de que alguien haya sobrevivido a la caída del avión en el océano Atlántico.

El director general de Air France Pierre-Henri Gourgeon informó a los familiares en una reunión privada que el avión se desarmó en el aire o cuando golpeó la superficie del mar, según un voluntario presente en la reunión.

''Lo que está claro es que no hubo un aterrizaje. No hay posibilidad de que las mangas de escape se hayan desplegado'', dijo Guillaume Denoix de Saint-Marc, quien asiste a algunos familiares a pedido de fiscales parisinos y estaba en el encuentro con funcionarios de Air France el miércoles.

Denoix de Saint-Marc dirige una asociación creada para las víctimas del vuelo 772 de UTA, derribado por terroristas libios en 1989.

Gourgeon les dijo a las familias que no había sobrevivientes, dijo Denoix de Saint-Marc. La caída del vuelo 447 se convertiría así en la mayor tragedia de la historia de Air France.

Los investigadores se están concentrando en una serie de mensajes automáticos que el avión envió justo antes de desaparecer, para reconstruir lo que sucedió cuando la aeronave volaba en una tormenta a gran altura.

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