Internacional | Una nación con largo historial en corrupción electoral Caza-votantes La ola de acusaciones mutuas entre demócratas y republicanos por fraude y supresión del voto en estados clave ha atraído la atención nacional e internacional Por: NTX 3 de noviembre de 2008 - 02:46 hs WASHINGTON.- La ola de acusaciones mutuas entre demócratas y republicanos por fraude y supresión del voto en estados clave ha atraído la atención nacional e internacional, pero Estados Unidos tiene un largo historial de casos de corrupción electoral. El Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) inició una averiguación para determinar si la Coalición de Organizaciones Comunitarias para la Reforma (ACORN) emitió más de un millón de formas fraudulentas, para respaldar al candidato demócrata Barack Obama en la elección de mañana. En tanto, organizaciones sindicales y de defensa de las libertades civiles acusaron al Partido Republicano de encabezar esfuerzos para suprimir a cientos de miles de votantes, la mayoría miembros de las minorías que favorecen a los demócratas. Pero como lo documentaron Larry Sabato y Glenn Simpson en su libro “Secretitos Sucios: La persistencia de la corrupción en la política estadounidense”, la Unión Americana tiene una “larga y deprimente historia de ser un refugio feliz para el ladrón de votos”. Los académicos desenterraron una cadena de casos históricos de votaciones fraudulentas, en las que se incluye el voto de personas muertas o inexistentes. De acuerdo con el libro, la década pasada había millones de nombres errores en los padrones de votación: había personas muertas que permanecían indefinidamente en los registros oficiales, o no se registraban los cambios de domicilio a otros estados del país. En 1992, en Los Ángeles, surgieron los llamados “caza-votantes” que realizaron unos cuatro mil empadronamientos fraudulentos de votantes. En un edificio de apartamentos, registraron incluso como votante a un perro con nombre de persona. En 1994, en San Francisco, emitió su voto un hombre que había muerto en abril de 1982. Una situación similar ocurrió ese año con una anciana del condado de Alameda. Nunca se castigó a los responsables, aunque las autoridades sospecharon de sus familiares. Sabato y Simpson concluyen que la serie de casos confirma la existencia en Estados Unidos de un “patrón persistente de fraude electoral que está bien organizado y es parte continua de la cultura política en varias partes del país”. Temas Elecciones EU Demócratas Republicanos Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones