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Miércoles, 12 de Diciembre 2018
Internacional | Los rebeldes eran perseguidos desde que el pasado 11 de febrero dispararon contra el presidente de Timor Oriental.

Autoridades timorenses ofrecieron una fiesta a los rebeldes tras su entrega

Los rebeldes, aún vestidos con sus uniformes militares, bailaron y bebieron con miembros de la Policía y del Ejército en el cuartel que los dos cuerpos de seguridad comparten en Dili, pocas horas después de su entrega.

Por: EFE

SYDNEY.- Las autoridades timorenses ofrecieron una fiesta al jefe militar rebelde, Gastao Salsinha, y 12 correligionarios implicados en los atentados contra los dos líderes políticos de Timor Oriental, después de que éstos se entregaran esta semana, según informaron hoy medios australianos.

Los rebeldes, aún vestidos con sus uniformes militares, bailaron y bebieron con miembros de la Policía y del Ejército en el cuartel que los dos cuerpos de seguridad comparten en Dili, pocas horas después de su entrega, el pasado martes.

Durante la recepción celebrada en su honor, los rebeldes vieron las imágenes de si mismos ofrecidas por las noticias en la televisión que informaban sobre su entrega y en las que el propio Sasinha declaraba que se rindieron a "la Justicia, no al Gobierno".

Estos hechos, según el diario "The Courier Mail", han indignado a los miembros del partido opositor Fretilin, que considera han sido un mensaje erróneo a los timorenses.

Los rebeldes eran perseguidos desde que el pasado 11 de febrero dispararon contra el presidente de Timor Oriental, José Ramos Horta, y tendieron una emboscada al primer ministro, Xanana Gusmao.

Ramos Horta, quien se encuentra en Dili, donde ha reanudado sus actividades, resultó herido grave al ser alcanzado por tres impactos de bala, mientras que Gusmao, que esta semana hizo una visita oficial a Indonesia, salió ileso del ataque.

El líder de los rebeldes, Alfredo Reinado, murió en el ataque, y fue sustituido por Salsinha, que asumió el liderazgo del grupo que formaron parte de los 599 militares que el Ejército expulsó en 2006 por insubordinación, al negarse a cesar sus protestas por mejoras laborales y sus denuncias de nepotismo y corrupción en el cuerpo.

Salsinha fue conducido en un convoy de vehículos de la Guardia Nacional portuguesa hasta el Palacio de Gobierno en Dili.

A su llegada a la sede del Ejecutivo, Salsinha y sus hombres fueron recibidos por el viceprimer ministro José Luis Guterres, con quien mantuvieron una reunión a puerta cerrada y sobre la que no transcendió el contenido de lo que hablaron.

Timor Oriental alcanzó la independencia en el 2002 como una de las naciones más pobres del mundo, tras una transición marcada por la violencia de las milicias que querían la anexión con Indonesia.

EFE, 01-05-08, RNGZ.

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