Sábado, 25 de Mayo 2024

LO ÚLTIMO DE Ideas

Ideas |

Un toque a la mariguana

Por: Diego Petersen

Un toque a la mariguana

Un toque a la mariguana

Cuenta Carlos Enrigue que un destacado tapatío —que, como dato adicional, es consumidor regular de “mota”— fue detenido por la policía en posesión de un “ladrillo” de mariguana. Cuando el agente le preguntó a dónde la llevaba, le contestó: “Es para consumo personal”. “Eso es demasiado”, dijo el policía. “¿Qué?”, respondió el consumidor: “cuando usted va a la tienda por agua, ¿compra un vasito o se lleva el garrafón?”.

En la ley actual se considera consumo personal, y por tanto es lícito transportarlo, hasta cinco gramos de mariguana, lo cual es un absurdo pues para un consumidor regular implicaría tener que comprar casi todos los días. El verdadero objetivo de la ley que establece los mínimos de consumo no es otro que evitar que los jueces y ministerios públicos llenen las cárceles de pequeños consumidores, el eslabón más débil de la cadena, mientras dejaban ir a los grandes traficantes.

¿Tiene sentido discutir la legalización de la mariguana en Jalisco? Sí, tiene todo el sentido del mundo, incluso si al final el Congreso no lo aprueba. Discutirlo nos permitirá a los jaliscienses entender y aclarar muchos de los mitos que hay alrededor de las posturas en torno a la legalización de las drogas.

Legalizar la mariguana no va a aumentar el consumo de manera abrupta y de un día para otro. La cannabis sigue siendo la droga de mayor consumo y crecimiento y es la más socorrida como droga de iniciación. Aun así, en México los usuarios de mariguana son apenas 1% de la población entre 15 y 64 años de edad, según el World Drugs Report 2011 de la ONU (de acuerdo con la misma fuente, los checos son los más pachecos, pues en ese país 15% de su población dice ser usuaria de mariguana). Es cierto que un consumo de alta frecuencia y durante muchos años puede tener efectos para la salud (nada muy distinto a otras drogas lícitas, como el alcohol o el mismo tabaco), pero está muy lejos incluso de considerarse un problema de salud pública.

Tampoco es cierto, como quisieran algunos defensores de la legalización, que quitando prohibiciones al consumo se va a terminar la violencia. Para los grupos criminales mexicanos el mercado de las drogas es más o menos 50% de su ingreso y la mariguana, si bien es la droga de mayor volumen de tráfico, no es la de mayor rentabilidad. Legalizar sólo el consumo no evitará la producción ni la distribución ilegal y sus problemas asociados, pero saca del foco criminal a los consumidores.

Ahora sí que, en lenguaje de fumadores, hay que darle el golpe a la propuesta. Lo peor que nos puede pasar es que entendamos más el problema y borremos los mitos, de uno y otro lado, sobre un tema que más temprano que tarde llegará a la misma conclusión: en algunos la mariguana terminará por legalizarse.
 

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones