Ideas | Un presidente reformador Por: Sergio Aguirre 9 de septiembre de 2011 - 02:00 hs Un presidente reformador “Conservador. Se dice de la persona, partido, gobierno, o institución que profesa el conservadorismo o conservadurismo. Éstos no constituyen realmente una doctrina política, sino una actitud de inmovilismo ante las demandas y retos de la vida. (…) No es propiamente una filosofía política —en el sentido de la sistematización de un pensamiento conservador—, sino un instituto de conservación del statu quo o del establishment desarrollado por “los que tienen qué perder” en la vida social. (…) El conservadorismo es la tenaz y militante oposición a todo a cambio en las formas de organización social que pueda poner en peligro los intereses económicos, los usos, las convicciones y el estilo de vida de los grupos altamente situados en la pirámide social, que están eficazmente blindados por el orden jurídico y político imperante. (…). El conformismo es su signo. La inercia es su fuerza. Su ‘programa’ es que nada cambie, que todo siga igual, que el orden tradicional de privilegios se mantenga. A veces hacen concesiones tácticas y aceptan pequeñas modificaciones para asegurar la permanencia de las estructuras fundamentales”. (Enciclopedia de la Política de Rodrigo Borja, FCE). En un mundo globalizado de vertiginosos cambios, donde la exigencia vira hacia la innovación y cuya mutación no puede controlar obviamente nuestro país, parece suicida la posición conservadora en materia política. Los cambios que deberían de operarse de manera rutinaria y permanente mediante modificaciones a nuestras leyes al no ocurrir gracias a las medievales reglas constitucionales del juego político, nos retrasan y acrecientan nuestros problemas. Si bien históricamente se ha identificado al conservadurismo con distintas posiciones políticas —como con la derecha en determinado momento—, no es exclusivo de ésta sino al contrario: el discurso conservador parece dominar a los partidos que se dicen de izquierda, como también es el caso del PRI. Ante este panorama vale preguntarse: ¿Qué tipo de políticos son los anteprecandidatos a la Presidencia? ¿Son reformistas o son conservadores? En el caso del más aventajado de la carrera presidencial —que según se afirma por analistas, tiene tal influencia en las cámaras, como para atribuírsele el bloqueo de las reformas constitucionales en materia política—, su actitud y acciones lo indican como un conservador, por lo menos en el ámbito público. Lo anterior preocupa. Acaso en beneficio de la duda vale aceptar que quizá no lo sea, sino que por estrategia se empeñe en parecerlo con alguna finalidad desconocida, de tal suerte que esa alianza en la obstrucción que comparte con el lopezobradorismo, sólo sea temporal y finalmente nos sorprenda en este mes patrio como un político de nuestros tiempos. Luego será muy tarde. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones