Hoy domingo da comienzo oficialmente el Tianguis Turístico 2012, aquí en Puerto Vallarta, compartido con la Riviera Nayarit, en un esfuerzo conjunto y bien merecido a uno de los más importante destinos de playa nacional e internacional. Y digo bien merecido, porque ya era justo después de haber pasado uno de los años más pesados en la historia económica de este paraíso; único por todas sus características de pueblo mágico que es Puerto Vallarta, Jalisco, y derivado de éste Nuevo Vallarta, Nayarit, el pasado año 2011, donde una cantidad muy importante de negocios dedicados al servicio turístico y gastronómico tuvieron que cerrar sus puertas ante la falta notoria de turismo, sea esto ocasionado por las crisis económicas mundiales y muy en particular, por la desmedida mala fama de inseguridad del que fue objeto inmerecido. Hoy podemos decir que Puerto Vallarta es un lugar tranquilo, pacífico y sin violencia extrema. A partir de diciembre esto ha cambiado con la llegada nuevamente de cruceros y nuevos vuelos procedentes de distintos lugares. Hemos sentido un respiro del cual no queremos ni debemos dejar perder; ni quienes lo brindamos, ni la complacencia de los dirigentes políticos y sindicales. Todos los que vivimos aquí tuvimos que soportar meses enteros de remodelaciones y caos, especialmente causados por calles que desviaron el tránsito vehicular en un completo desorden de logística, aunado a uno de los más graves cánceres que sufre este Puerto, y que son los cafres camioneros que con unidades viejas, sucias, y sin el mayor respeto por el turismo o peatón se adueñan de las calles abarrotando el tráfico en dobles filas de carreras sintiéndose dueños, aventándote la lámina sobre tu coche, sin siquiera ver si hay vehículo o no a su lado. Camiones tan viejos y obsoletos, sin iluminación interior con asientos de lámina, que pienso yo que ni en Haití los comprarían. Los camiones son una parte muy importante de la imagen de este pueblo, no entiendo cómo es posible que ninguna autoridad pueda parar y exigir a sus sindicatos que, de verdad, transiten limpios, tranquilos y orgullosos de ser el medio que lleva de un lugar a otro a visitantes y locales. Remodelaron parte del Centro Histórico con el fin de mostrarlo en condiciones más cuidadas de banquetas y baches, y poder hacer un poco más peatonal su tránsito por ellas. Pero que quede claro: esto fue hecho como carátula para el Tianguis Turístico y sus visitantes, cuando ya lo merecía desde hace mucho tiempo y no para que los políticos se vistan con obras un poco hechas al aventón, de última hora y abandonando otras que comenzaron a medias; como el muelle y el segundo túnel del libramiento. Sea pues por lo pronto “Bien Venidos” los participantes expositores (mil 500 aproximadamente) y los visitantes (cuatro mil ) a este inigualable destino de playa.