Por Iván González VegaCuando eres niño descubres a tu mejor amigo. Y el primer pacto mortal de tu vida: si se queda contigo, será para siempre tu hermano del alma; y si te traiciona, tu enemigo eterno.En “Las casas con olor a pez apestoso dan asco” hay un gigante y un enano. No caben en ningún lado, pero encuentran un tanque y se van de viaje. Los niños que ven esta obra se sientan hasta adelante y esperan a una señal para treparse al escenario. El teatro es un gritadero que da miedo (a los papás).“Las casas…” es una celebración de la amistad: los adultos llevan a los niños a esa fiesta aunque ya saben qué cosas apestosas le hace la vida a quienes son amigos del alma. Pero no los olvidas. Son las personas que te ayudaron a encontrar tu casa, aunque te fueras a vivir muy lejos:—¿Y cómo es tu casa?—Pues no sé. Nunca la he visto.—Pues ojalá seamos vecinos.Basada en el texto del mexicano Luis Eduardo Yee, “Las casas…” se presenta sábados y domingos de junio a las 13:00 horas en el Estudio Diana. Es una buena oportunidad para conocer al Colectivo Transeúnte, uno de los grupos de teatro más rigurosos de Guadalajara.agoragdl.com.mx / ivan.gonzalez@informador.com.mx