Ideas | Subir el nivel de vida Por: Guillermo Dellamary 28 de julio de 2011 - 02:00 hs Subir el nivel de vida Es un reclamo social, incrementar el nivel de calidad de vida de todos los mexicanos. Simplemente ya no queremos seguir viviendo con tal cantidad de diferencias de clases sociales. Hace algunos días charlábamos en una reunión sobre el terrible rezago que seguimos teniendo de nuestra historia, al continuar amarrados a las clases sociales que nos impiden tratarnos como iguales, ante la ley y el Estado. Siguen existiendo ciudadanos de primera, de segunda y hasta de tercera. La gente que pertenece a las clases altas acomodadas, si son blancos y de porte europeo, ve con ojos de superioridad a los que son morenos y de rasgos medio indígenas o mestizos. Al igual que las personas con el cabello rubio o los ojos azules, que se sienten muchos más bellos que los morenos y de ojos oscuros. El complejo de superioridad que viven los que tienen más recursos, se creen con el derecho a los privilegios que a los otros les niegan. Empezando por la impunidad, el acceso al poder por medio de amigos y parientes y, desde luego, a conseguir contratos y ventajas sociales y económicas a base de sus apellidos y relaciones con la oligarquía. El mundo moderno tiende a que todos los ciudadanos vivamos una buena calidad de vida, lo que implica que no necesariamente nos encontremos en un país del primer mundo, sino que logremos un estado de alegría y felicidad que nos permita disfrutar y gozar de lo que tenemos. Como lo señalan algunos estudios que confirman la buena vida que se dan los ciudadanos de Costa Rica, al igual que los de Dinamarca, Holanda o Suiza. El racismo es muy evidente, y ya casi todos lo rechazamos por ir en contra de los derechos humanos y por el simple sentido de respeto a la diversidad social. Sin embargo, el “clasismo” sigue abrumando nuestra vida cotidiana con sus críticas y desdén para los que no han nacido en una buena cuna o tienen el privilegio de ser gente bonita. Las oportunidades son mayores para las personas bellas, atractivas y de buena presencia, tal y como se maneja ya entre los candidatos a la Presidencia de la República. Pues la mercadotecnia está empujando a que los efectivos a ganar las elecciones sean “gente bien” y no políticos populacheros y con rostros de clase baja. Así, la pertenencia a una clase social está determinando mucho el “raiting” de los elegibles a candidatos. Dicho por especialistas y analistas, ya no es el mejor político el de mayores aptitudes y trayectoria, sino el que tenga un rostro vendible a las masas de votantes. Casi tan cercano a los mejores artistas de telenovela. Tenemos que empeñarnos por subir la calidad de las personas por lo que son, por su proyecto político, no por su adhesión a una clase y, peor aún, a su apariencia. Al mejorar la calidad de vida de los mexicanos, estamos trabajando por nuestra democracia y dejando atrás los males del “clasismo” y racismo, que todavía golpean a nuestra sociedad. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones