Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Jueves, 23 de Noviembre 2017

Ideas

Ideas |

Preocupante

Preocupante

Preocupante

El panorama que tiene el futuro inmediato de la Selección Mexicana luce más sombrío de lo que estaba antes de disputar los dos últimos partidos eliminatorios de la fase de cuadrangulares de la Concacaf, rumbo al mundial de Rusia 2018.

Es irrefutable que el Tri sumó cuatro de los seis puntos que estuvieron en disputa ante El Salvador y Honduras, que terminó invicto en esta etapa de la eliminatoria y que obtuvo el boleto al Hexagonal con sobrada anticipación. Sin embargo, de cara al arranque de la fase definitiva de la eliminatoria, hay más dudas que optimismo de lo que pueda hacer el equipo de Juan Carlos Osorio en la etapa definitiva.

El seleccionador colombiano declaró que, los dos enfrentamientos ante los conjuntos centroamericanos serían el punto de partida para recobrar la confianza perdida luego de la “masacre” de Santa Clara, sin embargo, no fue así. El sonoro abucheo, combinado con los gritos de “fuera Osorio”, exclamación popular de los aficionados que acudieron al partido contra Honduras, dejaron más que claro que el objetivo trazado de “regenerar la confianza” no se cumplió. Por el contrario, los que sin duda se habrán impregnado de confianza, son los cinco rivales que enfrentarán al Tri, que verán como posible sacar puntos del Estadio Azteca; la otrora aduana inexpugnable y que hoy, no sólo ya no espanta a los visitantes, sino que se ha convertido en una arma de “doble filo” para el local por la manera como su afición le mete presión cuando los cosas no marchan bien.

Al fantasma del 7-0 se agrega el recuerdo del Hexagonal anterior en el que se sufrió lo indecible, en buena medida, porque México no se hizo fuerte jugando en casa.

Cuando se contrató a Osorio uno de los objetivos, según se dijo, era el calificar al mundial de Rusia sin pasar angustias. El Hexagonal aún no empieza y ya hay intranquilidad.

Hay una incapacidad para sacar al Tri del estancamiento en el que está desde hace tiempo. La responsabilidad de Juan Carlos Osorio, jugadores y directivos en el problema es indiscutible, el criterio de cada quién habrá de asignar los porcentajes de culpa a los involucrados.

Lo más desagradable del asunto es la indiferencia. Hay claros indicios de que la nave se puede ir a pique, a pesar de lo que señalan las estadísticas. Osorio sigue defendiendo sus rotaciones, sin importar que su equipo juega cada vez peor y en sus conclusiones, carentes de autocrítica, destaca virtudes de un partido que solo él ve. Los jugadores continúan con la trillada frase de “hay que darle la vuelta a la página”, sin darse cuenta que el contenido de esas páginas es el mismo. Por su parte, los dirigentes de la FMF respaldan a su “gallo”, claro,  mientras sus jefes no le bajen el pulgar.

Todos hablan, pero no ha habido alguien que sea capaz de provocar un verdadero y profundo cambio que evite, de una vez por todas, seguir caminando en círculo.

Lee También

Comentarios