Que los ángeles niños rompan ya la piñata, la que compró Miguel en el puesto, tan cara. Que se suban al techo a colgarla en la reata, que venden los ojillos con oscura mascada y que preste José, por un rato, su vara; que les den dos, tres vueltas cerca de la piñata y en un golpe de gritos brinque ya su descarga de confeti y almendra, de limon y naranja. Que se rompa la nuez, que se rompa la esfera, que se rompió el anuncio, la Navidad empieza. Joaquín Antonio Peñalosa (“La piñata de los ángeles”, fragmento) **Para la adoración no traje oro. (Aquí muestro mis manos despojadas) Para la adoración no traje mirra. (¿Quién cargaría tanta ciencia amarga?) Para la adoración traje un grano de incienso: mi corazón ardiendo en alabanzas. Rosario Castellanos (“El resplandor del ser”, fragmento) **La albarda mejor de todas las tuyas, albardonero. ¿Carpintero, para qué? Mañana te lo diré. Voy muy lejos … La mejor mula de todas las tuyas, mi buen mulero. ¿Carpintero, para qué? Mañana te lo diré. Voy muy lejos... Rafael Alberti (“Víspera de la huída a Egipto”) **Cuando el silencio tenía todas las cosas del suelo y coronada del hielo reinaba la noche fría, en medio la monarquía de tiniebla tan cruel, caído se le ha un clavel hoy a la aurora del seno. ¡Qué glorioso que está el heno porque ha caído sobre él! Luis de Góngora (“Al nacimiento de Cristo Nuestro Señor”, fragmento) **No se dejaba mirar envuelto en nubes y velos; ahora en pajas y hielos se deja ver y tocar. Y como mira a los que son la causa por que suspira, con unos ojuelos mira que penetra el corazón. Lope de Vega (“No se dejaba mirar”, fragmento) ** ¡Ah, pastores que veláis, por guardar vuestro rebaño, mirad que os nace un Cordero, Hijo de Dios Soberano! Viene pobre y despreciado, comenzadle ya a guardar, que el lobo os le ha de llevar, sin que le hayamos gozado. Gil, dame acá aquel cayado que no me saldrá de mano, no nos lleven al Cordero: ¿no ves que es Dios Soberano? Santa Teresa de Jesús (“Pastores que veláis”, fragmento)**