Domingo, 12 de Octubre 2025

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La temperatura en el cultivo de las plantas

Por: El Informador

Un factor de influencia determinante para la interacción de otros factores físicos de los cuales hemos mencionado al agua; pero en realidad la fisiología y el metabolismo funcionan a ritmo cuando a temperatura de la zona o región corresponde a las necesidades del vegetal bajo cultivo.

Plantas leñosas o herbáceas presentan su propio termómetro, y al amigo agricultor y los colegas agrónomos sobre todo los fitotecnistas, tienen con ello uno de los más grandes retos para alcanzar los objetivos de su producción. Una sugerencia en mínimo, que creemos, estimule el interés por la cultura del productor entre nuestros campesinos, es que es que se consulten obras de botánica en donde pueden nuestros amigos obtener datos mínimos que les auxilien en su inversión.


PLANTAS A PLENO SOL Y PLANTAS A MEDIA SOMBRA

Es una frase que se escucha muy comúnmente y sólo, para expresar los rangos de horas luz necesarias en el ciclo biológico de la planta. Sin embargo la temperatura estará siempre presente tanto en el sustrato o suelo como en el ambiente, en donde se desarrolla primeramente la etapa vegetativa del órgano vegetal; y no obstante, hay una correspondencia entre la temperatura que guarde el sistema radicular mientras el vegetal se llena (sic) del follaje que le es necesario para cumplir las dos etapas restantes que son la de movimiento interno y la reproductiva.


PLANTAS DE HOJA ANCHA Y PLANTAS DE HOJA ANGOSTA

Estos organismos se encuentran en la naturaleza desde pequeñísimas estructuras hasta grandes entidades; en todos los casos las hojas mantienen un número de estomas que le permiten a la planta la absorción y desecho en su mecanismo de evaporación y transpiración. En éste sentido el vegetal administra su contenido de agua, muy a pesar de la intensidad solar luminosa y la alta temperatura; es curioso o de extrañarse (¿) , observar que la planta silvestre o espontánea se afecta menos a las condiciones antes citadas, que la planta bajo cultivo. Esa afectación es notoria en la flacidez de los tejidos foliares de las plantas que durante su ciclo han tenido, no obstante aportaciones de fertilizantes.

A este respecto con frecuencia escuchamos la voz de trabajadores o dueños del cultivo, en su pregunta de que “si el abono quema la planta”; lo que en realidad pasa, es que se aumenta la temperatura del suelo y de paso puede repercutir en la temperatura radicícola, pero esto se corrige o previene moviendo el suelo y con ello llevando oxígeno al medio donde se desarrolla y tiene su movimiento iónico catiónico la flora microbiana, o flora del suelo.

Consideramos pues, que se deben tomar como factores básicos de cultivo las condiciones ecológicas dentro de un determinado microclima de los muchos que tienen Jalisco y México en general, en la planeación zonificada o regionalizada de una agricultura rentable. La temperatura tiene su importancia en cuanto afecta la calidad del cultivo y aún, la cantidad de cosecha.


LA TEMPERATURA Y LAS MODAS

“Andamos enguasados y hechos bola” con los cultivos con instalaciones de invernaderos; sin duda alguna, hay productos en el mercado que no siendo de la mejor calidad, pues esta podría superarse, tales productos se producen bajo sábanas de plástico que, con este sol nuestro, la temperatura se va muy alta y lo mismo, pasa con la luminosidad; en muchos casos hay que cubrir la sábana de plástico con malla sombra. La técnica de producción en invernadero es sensata en las zonas o regiones donde la luminosidad no llega a los dos mil lúmens y la temperatura está apenas por arriba de los cero grados centígrados. Son instalaciones específicas con manejo tecnológico especifico, en donde el factor nutrición depende de un sólido conocimiento de la química vegetal. A pesar, a’i la llevamos; sí, pero a que costo?.

Ejemplo se cultivó algodón hace poco más de medio siglo en la zona Armeria-Tecomán de nuestro vecino Colima. Los rendimientos y calidad dejaron mucho que desear; en cambio la región de Apatzingán , en Michoacán tiene las condiciones ideales para tal cultivo, así como para otros el melón y la sandia: mucha luminosidad, alta temperatura y calor seco, condiciones similares a las de Armenia, centro mundial de la producción de chabacano. Insistimos, desde nuestra pequeña trinchera en la posibilidad del cultivo de este frutal en la región Lagos de Moreno – Ojuelos de Jalisco.


TEMPERATURA EN LA LITERATURA

Entendamos pues definiciones a partir de las cuales “la temperatura es uno de los factores económicos más conocidos, por los destacados efectos que ejerce sobre los organismos vivientes”. Es un factor fácilmente medible; su influencia es casi universal y, frecuentemente, limitante para el crecimiento y distribución de plantas y animales”.

Ya desde 1954 el investigador Klarke sugirió que la temperatura es el aspecto intensidad de la energía calorífica. El aspecto capacidad de la energía calorífica es también de gran importancia, pero la temperatura, o aspecto intensidad, ejerce, probablemente, una influencia directa más predominante como factor ecológico. Sólo en este aspecto hemos de reflexionar que, en zonas con características como las mencionadas, cualquier soplo de viento influencia el factor.

Así pues la irradiación solar, o insolación es la fuente primaria de energía luminosa y calorífica para todos los organismos vivientes. Muy importante esto como antecedente, para el trabajo de rociados y aspersiones foliares; si bien es cierto que la mayoría de las especies, abren sus estomas a la luz este aspecto debe aprovecharse en zonas muy calientes iniciando los trabajos a temprana hora, así se tenga que modificar “la costumbre de los horarios de la entrada al trabajo” .Esta energía radiante comprende longitudes de onda electromagnéticas de luz (espectro visible), y longitudes de onda más corta (ultravioleta) y más largas (ondas caloríficas y radio eléctricas). Contemplemos pues una referencia a la energía calorífica, y particularmente al aspecto intensidad, o temperatura.


LOS TRABAJOS DE CAMPO
Hemos hablado anteriormente, es decir líneas arriba, la importancia de los microclimas cuando estos se tienen en cuenta en la inversión agrícola planificando los cultivos; por nuestra situación orográfica tenemos una topografía que permite alta temperatura, baja temperatura y temperatura intermedia. Vientos provenientes de nuestra extensión marítima del Pacifico, que al soplar a cierta velocidad produce el cambio de rango calorífico en el ambiente y que el vegetal prontamente pone a funcionar su termómetro interno.

Según la termodinámica, la energía puede ser transformada pero no destruida. La transferencia de energía calorífica entre la planta y el medio es de gran importancia. Para que una tal transferencia sea posible tiene que existir un gradiente de energía, temperatura, presión, o concentración; lo anterior, se produce de tres maneras: conducción y convección, en la forma de calor sensible; evaporación de agua incluyendo los procesos de condensación, congelación, deshielo y sublimación, en la forma de calor latente; y, radiación directa. El segundo aspecto se manifiesta en las regiones donde nuestros picos nevados tienen su influencia; ejemplos muy cercanos con producción agrícola de cierta consideración económica, están representados por el Nevado de Toluca, el Pico de Orizaba y nuestro vecino Nevado de Colima.

Cuando los rayos solares tocan la superficie terrestre, una gran parte de la radiación se degrada a energía calorífica y es cuando una pequeña parte de la energía luminosa absorbida por una planta verde es utilizada como energía potencial, o acumulada en las reservas nutritivas; la mayoría de ella se convierte en calor mucho del cual se pierde, eventualmente , de la planta a la atmósfera. Para efectos prácticos en la búsqueda de lo óptimo en cosecha y calidad, será siempre positivo mantener el suelo mullido, si no es que con una alta cantidad de materia orgánica, así como surcos e hileras siguiendo “la corrida del sol”.


EFECTOS DE LA ALTITUD

Puesto que la temperatura varia con la elevación, los cambios de altitud son relativamente equiparables a los de latitud. Usualmente se produce un descenso (practica en nuestras zonas serranas) de 1.60 centígrados en la temperatura media por cada 300 metros de aumento de la altitud. Se siente más frío en Atemajac de Brizuela que en Tapalpa ; y más en Concepción de Buenos Aires , que en Mazamitla. La calidad del durazno difiere en estas dos últimas zonas.

La altitud produce una verdadera zonación (sic) de temperatura, muy importante para la distribución de especies vegetales naturales (pera, tejocote, capulín , zarzamora ), así como para la posibilidad de producir cosechas; a propósito de esto, esta columna recibe frecuentes preguntas respecto de los requerimientos climáticos del duraznero, remitimos a nuestros amigos interesados en el sujeto, a que consulten vía internet cual de las 227 variedades de duraznero es la que se adapte a la zona determinada.

En América Latina se han reconocido cuatro zonas: tierra caliente, tierra templada, tierra fría y tierra helada, esta última al sur del continente; pero todas guardan un rango de temperatura con la cual se producen variados cultivos, siempre y cuando el productor se interese por el manejo dominante del factor calor.

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