Juan José me escribe acerca de la situación que vivimos en la actualidad y me dice que mucho podría solucionarse comenzando por reforzar la institución familiar.Es cierto, hay muchas cosas que pueden hacer las autoridades, pero cada quien tiene su parte de responsabilidad acerca de lo que le toca hacer y no delegar, porque como en más de una ocasión hemos afirmado, si los hombres no toman su papel en el seno de la familia caminamos rápidamente hacia un “matriarcado”, desde luego a ellos no les va a gustar.Sí, ciertamente habría mucho que hacer en favor de la familia, sobre todo dar una educación a la juventud que sea base para una buena familia en su futuro.Yo a veces pienso: ¿Por qué no se premia a las parejas que llegan al matrimonio a una edad razonable con un buen currículo y sin problemas? Parejas que no se casan por emergencia, traen hijos deseados, no por accidente.En vez de propiciar tanto divorcio, mejor sería premiar a parejas que llegan a sus aniversarios de boda como elogio y testigos de fidelidad. A estas personas habría que celebrarles su fiesta.Pues sí, don Juan José, necesitamos unirnos, cerrar filas, no dejar que se nos infiltren las ideologías extranjeras que tanto daño causan en nuestros ambientes.Sobre todo esto es necesario, reconsiderarlo hoy en un día en que se nos invita a orar por el buen uso de los medios de comunicación y en este año, por deseo del Papa Francisco el tema gira precisamente en favor de la familia.Necesitamos promover y pedir que se nos trasmitan mensajes positivos, que favorezcan la unión, la buena convivencia y la paz. Esto se vería reflejado en el entorno social.Sorprende de verdad, cuando los jefes de gobierno se indignan por comentarios desfavorables que vienen del extranjero, y no se preocupan más bien de lo que se está trasmitiendo al mundo y que definitivamente deteriora la imagen de nuestra patria.ORACIÓNSeñor Jesús, hoy te presentamos a cada una de nuestras familias, para que reconociendo la grandeza de su misión y de importancia como institución vivan en plenitud la vocación de un amor consagrado y bendecido por Ti..Tu miras cuantas dolencias nos aquejan, muchas de ellas causadas por el mal uso de aquellos medios que en vez servir para elevación del ser humano y que en ocasiones, en vez de ayudar, destruyen nuestras familias.Por eso hoy te pedimos que nos ayudes a discernir, a elegir entre lo bueno lo mejor, lo que sirva para que cada familia sea el rayo de luz que ilumine nuestro mundo.Virgen Santísima, ayúdanos para que cada familia sea un reflejo de tu Sagrada familia donde junto con san José y el Niño Jesús son todavía modelos que nos dan ejemplo de una vida hermosa, sabia y feliz.María Belén Sánchez, fsp