“Debes mantenerte entrenando, como si mañana fuera la pelea”, una frase dura, pero envuelta con sabiduría: disciplina, claustro en el gimnasio, puro sacrificio, la construcción para aceptar el compromiso, con la seguridad de que se va a ganar, el combate, la pelea por el campeonato del mundo. La frase se la escuchamos decir infinidad de veces a Rafael la “Cobra” Mendoza, un hacedor de campeones mundiales. En el boxeo, el puente que conduce a los elegidos, a los monstruos sagrados, está hecho de espíritu, de sacrificio, disciplina y cualidades innatas para el pugilismo, “y si quiere llegar a trascender un boxeador, necesita invertir 10 años de su vida”, asegura Mendoza. Las clases de Jesús “Cholaín” Rivero, uno de los máximos managers mexicanos de todos los tiempos, fueron extenuantes para Óscar “Chololo” Larios, primero, después para Ulises “Archi” Solís. Con alrededor de 75 años de vida, Rivero se movía en el ring con agilidad mágica, una y otra vez el maestro le repetía al “Archi” sus secretos, “es así como les enseño tres o cuatro estrategias para las peleas, como lo hice con Miguel Canto, con Óscar de la Hoya, la “Chiquita” González. “Corazón de león”, les llaman a los extraordinarios, al “Terrible” Morales, quien después de haber perdido con Pacquiao se retiró, descuidó su peso, presumía prominente abdomen, pero regresó al gimnasio, y conquistó su cuarta corona mundial en diferente categoría. Juan Manuel Márquez, hoy recibe infinidad de reconocimientos. Lo anuncian para pelear contra el ucraniano Sergey Fedchenko por el campeonato mundial interino de los Superligero OMB, en la Arena Ciudad de México, el 14 de abril. Con 38 años de vida, Juan Manuel jamás bajó la guardia para pelear por el reconocimiento global; un boxeador que se mantuvo a la sombra del gran Marco Antonio Barrera, pero que pacientemente supo aprovechar cada una de sus oportunidades, campeón mundial en tres diferentes categorías, es hoy el boxeador más popular del boxeo mexicano, y quien espera llenar con 22 mil aficionados la Arena Ciudad de México, conquistar un cuarto título en diferente categoría, y colocar su nombre para la cuarta edición con Pacquiao, para fin de año... Y por ahí estaré atisbando.