El problema de las desapariciones de menores de edad en Jalisco es grave. No inició hace un par de semanas, ni meses, ha sido una situación recurrente que hoy toma relevancia por el interés que existe debido —en parte— a la difusión de los casos a través de las redes sociales que son difíciles de controlar. En uno de los discursos sobre esta problemática, el fiscal general de Jalisco, Luis Carlos Nájera, recomendó la supervisión de los padres de familia del uso y actividad que tengan los menores de edad en internet. El caso de los dos jóvenes que desaparecieron en la plaza comercial de Zapopan el pasado fin de semana, tiene pistas que se dirigen a la cercanía con grupos delictivos por invitación, precisamente, a través del ciberespacio. El martes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) dio a conocer que en nuestro país 24.7% de los jóvenes —ahí entran los que rondan entre los 15 y 18 años— no estudian ni trabajan. ¿Qué sucede ante este escenario? El sistema educativo y laboral actual no permite que existan oportunidades reales para los que serán “el futuro de México” convirtiéndose en carnada perfecta, inocente e inmediata para los grupos y bandas delictivas que los aprovechan para la venta de drogas, prostitución o tráfico de personas. La cercanía a redes sociales de una forma desenfadada y sin control, permite problemas como la desaparición de menores que son utilizados para fines ilícitos privándolos de su libertad. En la red social de Facebook, por ejemplo, es fácil encontrar grupos de adolescentes que ofrecen sus servicios sexuales en la Zona Metropolitana de Guadalajara mostrándose semidesnudas en fotos con poses sugerentes. Todos pueden tener acceso a esa información y lo que es peor, al ser adolescentes que no estudian y mucho menos trabajan, están en riesgo de ser parte de redes de trata de personas. En el informe que ofrece la OCDE se advierte que México —de los 34 países que integran el organismo— es el país que menos invierte al año por alumno con dos mil 900 dólares, cuando el promedio es de nueve mil. ¿Sabe a dónde se van la mayor parte de los recursos destinados a educación? Al salario de los maestros. Sí, esos que están ausentes en las aulas cuando son grabados con celulares ataques físicos entre alumnos y después subidos a internet. Otro dato revelador es que a mayor grado de estudios, mayor es el nivel de desempleo. Dicho de otra forma: la OCDE señala que estas cifras representan una pérdida de oportunidades para México y en forma individual, una tragedia para cada joven. La conocida generación X —caracterizada por sucumbir a los encantos del consumismo y especial apatía a diversos temas— ya tuvo hijas e hijos que andan perdidos en las calles, en las redes sociales, en su ocio…ésta, es una alerta para encontrarlos.