Ideas | Entre Hank y el salario mínimo Por: Jorge O. Navarro 7 de junio de 2011 - 02:00 hs Entre Hank y el salario mínimo En México, los medios de comunicación están plagados de declaraciones... y sólo con frases, muy pocas veces con hechos, se construye la realidad nacional. Así, un día el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, afirma en arranque de inspiración: “Con toda mi alma quiero ser presidente” —frase que revela su ánima de poeta enrejada entre las matrices económicas que lo traicionan— y al otro, abofetea a los millones de pobres nacionales con temas de dinero: “Por primera vez en décadas, el poder adquisitivo del salario mínimo está creciendo en México, es decir, lo que alcanza para comprar con un salario mínimo es más”. De este modo, para el precandidato presidencial de Acción Nacional, el salario mínimo en una ciudad como Guadalajara (zona B), que suma 58 pesos y 13 centavos, “ya alcanza para más”. Curioso caso el de este arrojado político, amigo cercano del Presidente Felipe Calderón y favorito forzado por las circunstancias. Aunque desordenadamente, un sector importante del panismo y el círculo cercano a Calderón, se empeñan en empujarlo a la candidatura. Como ejemplo, ahí está el hecho de que se haya convertido en una suerte de vocero gubernamental para el tema de la detención de Jorge Hank Rohn, el eternamente sospechoso hombre fuerte de Tijuana. Además, uno de sus supuestos competidores, el secretario del Trabajo, Javier Lozano, está cediéndole apoyo paulatinamente. Y a propósito de la mención del ex alcalde tijuanense Hank Rohn, el mismo hecho de su encarcelamiento en manos de un político hábil, sería una oportunidad dorada para ganar simpatías. En las de Cordero, sin embargo, se desperdicia porque el funcionario federal se obstina en equivocarse. Después de hacer historia al declarar que seis mil pesos mensuales son suficientes para casa, coche y colegiaturas (21 de febrero), y que México ya no es un país de pobres, sino “de renta media” (31 de mayo), ahora remata que “el salario mínimo alcanza para más”. El hombre, con todo y su apariencia de blando monaguillo sin sotana, se la vive dándole patadas al pesebre. Lo más chocante del caso es que Cordero se reunió con empresarios en el DF y fue ahí que se refirió al salario mínimo, pero antes había puntualizado que en la década de los años ochenta el poder adquisitivo se contrajo 50%, más otro 20% en la década siguiente. O sea que el poder de compra del trabajador mexicano inició el año 2000 con una carga negativa ¡de 70 por ciento! Y todavía faltaban el inmovilismo del sexenio de Fox, más lo que va de la administración calderonista. ¡Casi nada! Hank Rohn, por cierto, declaró ya que las armas “halladas” en su casa y por las que lo detuvieron, no son suyas, de modo que el supuesto delito podría desvanecerse. Otro hecho menos. Afortunadamente nos quedan las declaraciones... de Ernesto Cordero. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones