Ideas | El Búho Por: Ivabelle Arroyo 31 de agosto de 2011 - 02:00 hs El Búho Una ciudad en el siglo XXI es un organismo vivo las 24 horas del día. No hay urbe que se precie de serlo que acabe su vida a las ocho de la noche, que cierre ventanas y apague luces a las 10, que pare la industria a las 11, que detenga la vida a la media noche. No, una ciudad es un mecanismo imparable por cuyas arterias circula sangre absolutamente todo el tiempo. La idea de la vida de día es una noción casi del medioevo o, por lo menos, anterior a la bombilla eléctrica de Edison. Por eso es increíble que no existiera el Búho en Guadalajara. En el Distrito Federal hay un Tecolote, en París anda por ahí el Noctillien, en Australia el NightRider; en Corea, Hong Kong, Londres y en San Francisco se puede ver también a estos noctámbulos seres que se encargan de seguir moviendo a la ciudad. Se trata de los autobuses nocturnos, que más que camiones son la señal móvil de que la sociedad urbana reconoce el estilo de vida contemporáneo y acepta la multiplicidad de horarios que caben en una zona metropolitana. A Guadalajara por fin llegaron y parece que quedará atrás la idea torpe de cerrar negocios porque ya pasó la hora reglamentaria. Al aceptar el transporte público nocturno, se acepta toda una noción de vida urbana. A partir del 23 de septiembre, los ciudadanos de Guadalajara y alrededores podrán disponer de un nuevo sistema de autobuses que recorrerán las principales avenidas de la ciudad desde las 11 de la noche hasta las cinco de la mañana. No tendrán la misma frecuencia ni las mismas rutas que los camiones de día, pero por 10 pesos ayudarán a atravesar la ciudad. El primer beneficio es directísimo en el bolsillo de quienes usan las calles cuando el Sol se oculta, ya sean trabajadores o trasnochadores, pero inmediatamente después, el Búho puede multiplicar las ventajas de vivir en esta ciudad. Nada más para empezar, los turnos en los negocios se pueden doblar. La industria puede eficientar sus recursos instalados al poder contratar trabajadores de noche, pero además, la vida bajo la luz eléctrica puede enriquecerse. Los gimnasios, las canchas públicas, por poner sólo dos ejemplos, podrán cerrar más tarde. El Búho no sólo resolverá una carencia inaudita en una ciudad como Guadalajara, sino que puede ser uno de los pilares en los que se apoye el uso extensivo de los espacios públicos en la ciudad. Este tipo de acciones de gobierno deben aplaudirse. Son medidas que elevan la calidad de vida de los ciudadanos, pero sobre todo, son ese tipo de iniciativas que pueden ser, aunque ustedes no lo crean, vitales en el combate a la inseguridad y pilares en el cambio de pensamiento tradicional. Monraz, viento en popa Y claro, el secretario de Vialidad, de plácemes. Sus aspiraciones políticas siguen fortaleciéndose con este tipo de medidas, que ni modo, hay que aplaudir. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones