Tal como se esperaba cuando arrancó el proceso de depuración del padrón del Partido Acción Nacional (PAN), cientos de militantes activos y adherentes dejaron de pertenecer a esta agrupación política. Las cifras son mayúsculas, pues de un padrón total de un millón 868 mil 567 socios, el proceso de depuración dejó apenas una militancia de 369 mil 034 afiliados a Acción Nacional. Más de millón y medio de personas dejó de pertenecer al partido democratacristiano mexicano. La revisión de las cifras por Entidad arroja datos interesantes. Por ejemplo, hubo estados como Tabasco, Colima y Tlaxcala donde más de 90% de los anteriores afiliados dejaron de pertenecer a Acción Nacional. En el Distrito Federal la militancia total pasó de más de 96 mil afiliados, a poco más de 10 mil, con un porcentaje de desincorporación de 88%; en Jalisco el padrón pasó de 160 mil 764, a 27 mil 437 para un rechazo a la militancia de 83%; en el Estado de México el porcentaje de desafiliación fue de 85% y de 80 por ciento en Veracruz. Ninguna Entidad superó la mitad del refrendo del padrón de activos y adherentes. El Estado que más se acercó fue Sonora, con un refrendo de la membresía superior a 40 por ciento. Apenas se conocieron las cifras, la dirigencia nacional de Acción Nacional que encabeza Gustavo Madero salió a defender el proceso de renovación del padrón del ex partido en el poder. Para empezar rechazó que estuviera ocurriendo una desbandada y sostuvo el PAN no era un partido de masas sino de “ciudadanos libres”. Además, para atenuar la escandalosa cifra de millón y medio de miembros que no renovó su militancia, Madero centró las cifras en el padrón de socios activos, donde 60% de los anteriores militantes refrendaron su membresía; y admitió que 80% de los adherentes dejó de pertenecer al PAN. Sin embargo, intentó justificar este alejamiento con el argumento de que dicho padrón no era consistente. Con esta declaración el presidente panista contradice anteriores versiones de dirigentes blanquiazules que presumían el padrón panista como el más transparente y pulcro de los partidos en México. Lo que no se dice, y seguramente se calla por pudor, es que el padrón panista estaba lleno de arribistas, chambistas y grupos de afiliados corporativos que servían para ganar procesos de elección de dirigencias internas y candidaturas a puestos de elección popular. El proceso de renovación del padrón de militantes del PAN sirvió para purgar a los arribistas que llegaron al PAN porque era el partido en el Gobierno y por las chambas que se podían obtener. Pero esta depuración de la militancia no bastará para erradicar las prácticas corruptas que se fueron enquistando en Acción Nacional en los últimos 12 años. Pero al menos este proceso interno se hará sin cientos de miles de arribistas.