Ideas | Cristos famosos de México Por: Adolfo Martínez López 4 de septiembre de 2011 - 02:00 hs Se dice que México es un país Mariano por la gran cantidad de vírgenes que son veneradas: La Virgen de Guadalupe en México; la de Zapopan, Jalisco, la de Talpa, la de San Juan de los Lagos, La Virgen del Rosario de Tlacotán, la Virgen Milagrosísima de Nuestra Señora de Santa Anita, la Virgen de la Defensa de Tapalpa y Juanacatlán y etc. y más etc., y sin embargo innumerables cristos se elaboraron y se veneran en nuestro país con rituales ancestrales que se prolongan por horas y horas y esto se explica porque en la época de la conquista de México por los Españoles y en la Época Colonial dicha figura fue repetida hasta la saciedad ya que el Español recién llegado, con su furia y espada destruyó los distintos reinos y templos indígenas que encontró a su paso, pero en contraste, con la cruz y el hábito los Frailes misioneros (Franciscanos, Dominicos, etc.) trataron de evitar esos abusos lo que originó que esta lucha se tradujera en “Contra la espada de los Españoles, la Cruz de Cristo salvadora” por eso, como espadas hubo Cristos hay pues sabiendo que en los pueblos indígenas existe todavía la opresión y el fanatismo como tragedia ancestral, nos explicamos su proliferación. De los cientos y cientos de Cristos que tenemos, mencionaré solo unos cuantos que llaman la atención a nivel nacional: 1. El Señor de los Milagros. Se le venera desde 1598 en San Juan Parangaricutiru pero que cuando el Volcán Paricutín hizo erupción en 1943 para que no fuera destruido por la lava fue llevado apresuradamente al pueblo de San Juan Nuevo y según reciente leyenda este Cristo al sacarlo de su templo original para trasladarlo, era livianito, livianito cuando lo cargaron pero al llegar al pueblo de San Juan, de improviso se hizo pesado, pesado, “más pesado que el plomo” y ya fue imposible cargarlo lo que se tomo como señal de que ahí quería quedarse donde actualmente está en su nuevo templo. 2. El Cristo de los Brazos caídos. Se encuentra en el pueblo turístico de Barra de Navidad, Jalisco, a la orilla del mar; sus habitantes cuentan que cuando en 1971 el ciclón Lily azotó al pueblo los habitantes asustados buscaron refugio en el templo católico del lugar y cuando más fuerte estaba el viento huracanado, todos los ahí reunidos vieron como en el altar, el Cristo bajó los brazos de la cruz en donde los tenía clavados y a partir de ese momento el fuerte viento bajo también su intensidad, salvándose así la población; lo sorprendente es que el Cristo a pesar de ser de pasta, con el vendaval no sufrió golpes ni humedad y los brazos como colgajos de misericordia, parecen retenidos por un prodigio. A este Cristo también se le conoce como “El Cristo del Ciclón”. 3. El Señor de los Corazones. Se encuentra en el Estado de Puebla, crucifijo que se singulariza por tener todo su cuerpo golpeado; tan lacerado se encuentra que su sola vista da pavor; es algo tan doliente y espantoso que da miedo entrar al templo a verlo cuando va uno solo, ya que es la fantasía humana llevada al paroxismo, tanto como para decir como lo hizo el poeta Manuel M. Flores Sus ojos están marchitos, está gimiendo su pecho y su corazón desecho a fuerza de padecer. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones