Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Miércoles, 16 de Enero 2019

Ideas

Ideas |

Aclimatación de los organismos vegetales

Por: El Informador

“Para abrir boca” y con los “pelos de la burra en la mano” hacemos frente responsablemente a las dudas e inquietudes de inversionistas y productores agrícolas, respecto de una constante pregunta ¿se dará aquí el aguacate? O bien ¿esta tierra es buena para el mezcal? Valederas son las preguntas como un mínimo ejemplo de nuestra actividad agrícola en los altos jaliscienses. Bien que se requiere haber andado los caminos de la experiencia con vivencias diversas que a su vez presentan problemáticas distintas. Un reto para técnicos y productores agrícolas. En el marco del trabajo agrícola por décadas siempre hemos deseado que México tuviera un proyecto agropecuario. Pero tal parece que a once años de haber iniciado el siglo XXI la política no ha detectado el rotor económico alrededor del cual gira toda sociedad floreciente. Nuestra ubicación geográfica nos ubica con una inmensa territorialidad que es iluminada (salvo en la época de lluvia) con horas luz suficientes para satisfacer los requerimientos de cualquier vegetal; es más, en cultivos como el tomate las horas luz mexicanas y jaliscienses por supuesto rebasan los requerimientos, aún en cultivos bajo lámina de plástico. A propósito: es el tomate la especie considerada número uno por ser la que más se cultiva en el mundo entero, y se cultiva por que los requerimientos de marcado tienen una creciente constante. Es tan noble esta especie en nuestros climas que si se nos disculpa la grosería y como prueba alguien que come un tomate fresco, escupe (sic) la semilla sobre cualquier superficie incluyendo las carpetas de cemento, no pasarán muchos días sin que nos encontremos una plantita de tomate en crecimiento en medio de dos láminas de asfalto o sea, en la costura que las une. Esto lo vemos y constatamos la nobleza desde los niveles a nivel del mar hasta los más de tres mil metros de altura. Es pues una especie con facilidad de adaptación por si misma. Sin embargo nos cuesta trabajo entender sus necesidades de cultivo en su ciclo biológico, y es así que no hemos logrado cultivar en altos porcentajes frutos estándar; seguimos conformándonos tradicionalmente con obtener frutos de excelencia, calidad media y hasta pachanga. Por fortuna este fruto del tomate ofrece mucha versatilidad en su aprovechamiento, ya que permite su industrialización en varias formas. Hablemos ahora de nuestro mezcal tequilero. Desde siempre y hasta los últimos treinta años se estuvo en la creencia de que esta planta miembro de las xerófitas tenía como hábitat natural únicamente la región de tequila; municipio que ahora goza de la publicidad que se ha implementado a su alrededor. En los altos de Jalisco poco mezcal se cultivaba, y sin embargo el producto final del cultivo o sea “la piña” o “cabeza” siempre fue preferida por los industriales. La pregunta surge de una manera lógica: ¿por qué? Y la respuesta después de una investigación que continúa en el interés de la agronomía particular es el número de horas luz aprovechadas por esta planta, así como la presencia de concreciones de hierro en la mayoría de los terrenos alteños. Que las bajas temperaturas conocidas como “heladas” se presentan en ciertas zonas alteñas y dañan a la planta, fue cierto por muchos años. Así mismo que el aguacatero lleva riesgos con la presencia de “heladas”. Es cierto, solo que particularmente la variedad Hass (como ya lo hemos publicado en estas mismas páginas dominicales) es el resultante de trabajos de investigación de la genética, y la fisiología, después de la cruza de hueso de frutos establecidos o viviendo en zonas frías montañosas como en el estado de Michoacán y el estado de puebla. FACTORES BASICOS Y DE INFLUENCIA Pongámonos a pensar: una planta cuyo hábitat se encuentra desde el  nivel del mar pasando por los 400 y hasta 700 metros de altura, puede vivir en alturas como las de aradas de los 2020 metros. Por supuesto que este periodo de adaptación requiere del conocimiento de factores a partir de la botánica que son determinantes en la vida de la plana adaptándose. Como un ejemplo nos ha tocado constatar la plena adaptación de ornamentales arbóreos como la conocida “primavera” y su compañera de hábitat “la rosa morada”. Bueno otro ejemplo lo representan la palma de cocotero, la cual vemos esporádicamente en algunas zonas de esta ahora zona metropolitana. ¿Qué debemos saber? Que si el vegetal es del tipo leñoso o del tipo herbáceo. Que en la biología encontramos que en las células vegetales están presentes tres organoides, y estos son: los cloroplastos, los cromoplastos y los leucoplastos. Pues bien los técnicos debemos saber la función que tiene cada uno de estos organoides en el desarrollo de la planta desde su semilla (incluye hueso) que contiene toda la información genética, hasta su morfología y sistemática. La naturaleza matemáticamente estable aporta una ecología para que todo organismo viviente se produzca, desarrolle, y reproduzca. Así que tanto a técnicos como a productores agrícolas nos debe interesar qué estructura, textura de suelo se tiene; cuantas horas luz o fotoperiocidad se contemplan, cuantas horas frío, cuantas horas calor y que rango de humedad ambiental se tiene en la región, zona, o sitio particular donde se piense y vaya a hacerse un cultivo no conocido hasta el presente. EL TEMOR O INCOGNITA POR LAS BAJAS TEMPERATURAS Si una célula esta turgente o sea, llena de agua, seguramente que si la helada se presenta no afecta al vegetal; este, si es afectado cuando la célula está vacía. Una aclaración que no está por demás es el origen de la palabra célula: que viene de la palabra celda. Casi todos los habitantes en las zonas rurales conocen, porque lo han visto, lo que es “una penca de miel” o sea la miel de colmena en sus celdas. Por tanto cuando se prevé o sospecha que la temperatura va a bajar tanto, que pudiera afectar el cultivo, lo práctico y sencillo es “echar el riego”. Esto ya lo hacían nuestros ancestros cuando tenían facilidades de agua para riego, pues una vez que sentían (sic) que se venía una helada le echaban riego al surco y nunca tuvieron problemas en el cultivo. LUZ Y RASGOS FISIOLOGICOS El efecto de la intensidad luminosa sobre los rasgos fisiológicos de las plantas es tan pronunciado como sobre los morfológicos. El contenido de clorofila es usualmente más bajo en las plantas expuestas a la luz solar plena y, por ello, más aparentes los pigmentos carotinoides. Con la tecnología actual de las comunicaciones remitimos a nuestros amigos productores interesados “bajar de la Internet” la información en cuadro de los rangos de luminosidad requeridos por cada cultivo. La luz solar plena puede ser la causa de una más baja proporción fotosintética, una elevada proporción de respiración y un alto punto de compensación. Un cultivo en las condiciones antes dichas hace gran esfuerzo en su mecanismo de evo transpiración. Folclórico: ¿o que acaso los humanos cuando tenemos bastante calor no llegamos a tener dificultad para respirar?. Una alta intensidad luminosa provoca en la planta un aumento de la transpiración y una disminución del porcentaje de agua respecto a su peso seco. Otra observación: podemos tener en nuestras manos un fruto grande y sin embargo su peso no corresponde; así explicamos nuestro entender respecto de lo que escribimos más arriba. Entre otros efectos, ocasionados por la luz solar plena, figuran n mayor contenido salino y de azúcar y, a causa de ello, un mayor valor osmótico (un tipo de flujo esforzado) así como un descenso del pH el jugo celular y una alta relación carbohidratos: nitrógeno. La floración y fructificación son comúnmente mejoradas por una incrementada intensidad luminosa. La luz solar plena tiende también a desarrollar una mayor resistencia a los daños ocasionados por la temperatura, a la sequía, y a los parásitos. Hemos de tener presente la observación constante a nuestros cultivos entre la once de la mañana a la una de la tarde, efecto que se da en nuestra latitud únicamente. ¿Qué veremos? Turgencia en el organismo (que no estén sus partes flácidas), su color verde natural y la brillantez en sus hojas. Esto a parte de las dimensiones del follaje en una anatomía y filotaxia normales.

Lee También

Comentarios