Ideas | — Adefesios Por: Jaime García Elías 7 de noviembre de 2011 - 03:10 hs — Adefesios En Veracruz existe una versión piadosa de una añeja cuarteta. La versión piadosa afirma que “Ya lo dijo el Santo Papa, / gritando con voz en cuello: / ‘Sólo Veracruz es bello, / y su capital, Xalapa’”. La original —la más difundida, además, entre los jacarandosos jarochos— proclama que “Ya lo dijo el Santo Papa, / gritando con voz en cuello: / ‘Ta-ta-ta-ta-ta Jalapa...: sólo Veracruz es bello’”. Ahora bien: sin ánimo de tomar partido en esa antigua disputa regionalista, una cosa es indiscutible: ambas versiones son apócrifas... —II— El único Papa que estuvo en Veracruz fue Juan Pablo II. En su homilía, en el malecón del puerto, el 7 de mayo de 1990, el Pontífice, en efecto, tuvo un guiño para sus anfitriones: “A este hermoso (sic) puerto, que lleva el nombre de la Verdadera Cruz...”, etc. Sin embargo, los tapatíos pueden presumir, sin recurrir a la mitología —y, por tanto, sin faltar a la verdad— de que algo similar dijo el mismo Juan Pablo II con respecto a Guadalajara. El 30 de enero de 1979, en el primero de los varios discursos que pronunció aquí, el Pontífice no resistió la tentación de incorporar, reiterativamente, en el lugar adecuado, la etiqueta de “hermosa, hermosa”, en un texto que decía simplemente “en esta ciudad de Guadalajara”. (Se decía, entonces, que el recorrido, a vuelo de pájaro, que Su Santidad había realizado, tocado con un humilde sombrero de paja, a bordo de un autobús descubierto —precursor del “Papamóvil” que vendría después—, había sido más que suficiente para decidirse a darle, “ex-cathedra”, ese calificativo). —III— La evocación de aquellos episodios viene al caso por una nota que apenas si mereció espacios reducidos, el último fin de semana, en la prensa local: la iniciativa de varios arquitectos y artistas plásticos, agrupados en el “Colectivo Sector Reforma”, de colocar bolsas negras —de las que se usan para la basura, precisamente—, sobre algunas de las “esculturas” que instaló el Ayuntamiento de Guadalajara, supuestamente como motivos ornamentales, en el camellón de la avenida Pablo Neruda. “No es arte ni mobiliario urbano”, explica la leyenda que se colocó al calce. (Los autores de la iniciativa no han dicho si piensan ocultar todos los adefesios que hay en la ciudad —monumentos, edificios, “catrinas”...—, ni aclarado si calculan que les alcanzará con la producción de plástico del país, o si habrá necesidad de importar algunas toneladas). Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones