Chivas y Nike: la historia de una alianza planeada para durar seis años, pero terminó en cinco partidos
Deportes | A propósito por Jaime García Elías * “Ni tanto...” A propósito por Jaime García Elías Por: EL INFORMADOR 10 de septiembre de 2009 - 04:57 hs Bien dicen que “el futbol es paciencia”. El trámite de la victoria mexicana sobre Honduras se complicó, porque fue más que evidente que los catrachos salieron anoche a la cancha del Estadio Azteca con la consigna de no perder. Dedicaron a nueve jugadores a defender, y a los dos restantes --Pavón y Suazo-- no tanto a atacar --que sólo lo hicieron una vez, en el segundo tiempo--, cuanto a evitar que México se les fuera encima hasta con el arquero. * El orden que tuvieron los catrachos para defender se tradujo en que dos de los jugadores más creativos de México, Blanco y Giovani, fueran, durante buena parte del encuentro, sendos ceros a la izquierda. Sin embargo, a la postre fueron ellos los protagonistas de la jugada decisiva: a Giovani se le cometió la falta que fue sancionada con penalty, y Cuauhtémoc, con el aplomo que en esos casos se requiere, lo tradujo en el gol de la victoria. En el primer tiempo, ante la inoperancia práctica de dos de sus jugadores más talentosos, el “Tri” tuvo que suscribirse al disparo de media distancia --lo intentaron Magallón, Juárez, Guardado, Israel Castro, etc.--, y a utilizar como sistema lo que de ordinario se emplea como recurso. * Al final de la historia se consiguió el objetivo: se logró la victoria, se agregaron tres puntos a la cuenta corriente, se saltó al subliderato del hexagonal... y se dio un gran paso hacia el Mundial. Sin embargo, una cosa es que sea legítimo celebrar que siga la racha de buenos resultados y que se haya dado, luego de las zozobras iniciales en el hexagonal, un gran paso hacia la meta, y otra muy diferente que haya motivos para echar a vuelo las campanas... Ni eran (así, en tercera persona) los mexicanos los peores del mundo en los tiempos de Vacas Flacas, con Hugo Sánchez y Sven-Goran Eriksson como las cabezas visibles de los papelones que se hicieron y las frustraciones generalizadas que se vivieron..., ni somos (si se permite hablar en primera persona de plural) los mejores del mundo en esta etapa, incipiente aún, de Vacas Gordas, con Javier Aguirre como el hacedor de milagros al que los más entusiastas, convencidos de que los resultados más recientes demuestran que el “Vasco” tiene línea directa con Dios, ya promueven la causa de canonización. Bájenle, bájenle... Temas A propósito Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones