Jueves, 25 de Junio 2026
Cultura | Por: Dolores Tapia

El sentido que nos toca

Producir es una actitud

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO (20/OCT/2011).- Puedo decir que producir teatro es la capitalización del talento intrínseco de un proyecto hacia un bien común, y cuando hablo del bien común incluyo al público. Sobre todo al público. Esta idea me recuerda a un amigo quien en una charla me comentaba entre broma y broma, su idea de no ceder ante las plegarias de una mala producción. “No tienen para producir”, decía –hablando de algunos productores capitalinos–, “que no produzcan, mejor que se dediquen a otra cosa o no me inviten”.  Duro sí, pero real. En Guadalajara, el ímpetu de hacer teatro –porque una obra artística genera ilusión, deseos, fe y todas esas maravillosas abstracciones que impulsan en su origen muchos proyectos– parecía obstruir la visión de que para poder erigir un montaje, como cuando se quiere construir una casa, se necesitan cimientos sólidos. Sí o sí. Hoy esos estándares de calidad se han democratizado entre la comunidad escénica, aunque todavía aparecen proyectos sin pies ni cabeza, que antes, como era la regla, hicieron que el público huyera del teatro tapatío. El martes se comentaba en la cabina de Escena Radio (104.3 FM), programa conducido por Lourdes González y Jade Ramírez, que la figura del productor en Guadalajara es bastante reciente, y pienso entonces que si dicha figura es bastante reciente, el ejercicio de la producción es mucho más nuevo y por supuesto que dicho ejercicio, con la práctica, se transforma y se recrea. Por eso destaco el trabajo que está haciendo La Casa Suspendida, espacio que celebra cuatro años de vida armando un ciclo teatral de excelente factura que terminará en diciembre. Para esto, dicha instancia se vinculó con La Nada Teatro de Miguel Lugo –que cumple siete años–, otro independiente que cuida muy bien las costuras de su trabajo. El espacio escénico de La Casa Suspendida, ubicado sobre Avenida Alcalde, se ha sostenido solo, contra viento y marea –incluidas todas las trabas burocráticas para poderlo abrir–; sin embargo, Sara Isabel Quintero –su directora– cuidó hasta el mínimo detalle y aunque sea para ir a tomar un café, este lugar tiene buen gusto. El ejercicio de vinculación y de producción que encontraron La Casa Suspendida y La Nada Teatro para celebrar sus respectivos aniversarios, es absolutamente independiente e incluyen en su cartelera a grupos de Mazatlán, Guanajuato, Guadalajara y Distrito Federal.  Mañana se presenta Bembéricua, dirigida por Quintero. Y la semana pasada, cabe destacar, el pequeño teatro se llenó. Sara Isabel es actriz y Miguel Lugo es director y buscan juntos un camino viable para ofrecer al público, lo mejor de su talento, en serio, lo mejor. Eso es lo que se aplaude. www.lacasasuspendida.com.mx

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