Lunes, 10 de Noviembre 2025
Cultura | Próximo taller de cabaret en Guadalajara

Improvisar la realidad

Tito Vasconcelos tiene clara la misión social del teatro que realiza: “La gente también necesita reírse del horror”

Por: EL INFORMADOR

Las Reinas Chulas (en la foto) son discípulas de Vasconcelos, quien defiende el género como respuesta a una demanda social.ELINFORMADO  /

Las Reinas Chulas (en la foto) son discípulas de Vasconcelos, quien defiende el género como respuesta a una demanda social.ELINFORMADO /

GUADALAJARA, JALISCO (03/MAY/2011).- El cabaret no es ese tipo de teatro donde las mujeres salen con peluca, vestidas de lentejuela y bailan; el cabaret es mucho más que eso, dice Tito Vasconcelos, un tipo al que se le considera el padre del teatro cabaret en México. “La misión social del teatro cabaret es reírnos de las cosas que suceden en la cultura política mexicana, pero también de reflexionar en lo que estamos viviendo; el cabaret es la improvisación de la realidad donde no existe la cuarta pared tradicional del teatro; interactuar con el público es la gran riqueza de este tipo de teatro”.

Tito Vasconcelos vendrá a Guadalajara para impartir un taller de cabaret para actores profesionales de la región, del 16 al 20 de mayo. Dicho taller es organizado por la Universidad de Guadalajara en conjunto con la compañía Axolote.

La última vez que Tito presentó una obra en Guadalajara fue Quijo-tito, una obra que en 2005 criticaba la entonces inminente contienda electoral del 2006. Ahora la coincidencia resulta curiosa; a un año de la contienda electoral del 2012 Tito está de nuevo en la ciudad y sabe que “los públicos están ansiosos de hablar, no sólo de ver una obra de teatro. La oportunidad que tiene el cabaret es que la gente no sólo se ría sino que salga del teatro con algo de reflexión; lo demás es puro teatro”.

Núcleo de resistencia civil

El 29 de abril de 2008 Tito Vasconcelos fue trasladado a un penal del Distrito Federal. “Hacer cabaret es tan peligroso como vivir”.

Tito no se mete en honduras, no se siente perseguido ni tampoco acosado. Él, al contrario, presume que este año tiene demasiado trabajo. La idea de que vaya a dar un taller de cabaret en Guadalajara y tener proyectado realizar varios más a lo largo de toda la república lo tiene acomplejado. “Cuando este tipo de teatro se da es porque hay una demanda social, porque hay algo que se quebró, la gente necesita hacerlo visible de algún modo”.

Dice que de lo único que no se burla es de las víctimas, “no se puede jugar con el dolor de las personas”. El estilo que imprime Tito en su obra es utilizar la comedia del arte “donde el modelo aristotélico se fundamenta en la ridiculización de un hecho o una persona; y lo que tenemos en México con nuestra clase política da para mucho”

Sí, es cierto, Tito no puede definir un tipo de cabaret, pero sí sabe descartar lo que él no produce. Por eso dice que  el teatro que él hace “no es seguir con la flojera intelectual que se hace en la televisión. A la gente le gusta que le cuenten historias, pero se acostumbró a que le cuenten la historia de la cenicienta 50 mil veces; en la televisión ya sabemos de qué se tratan las novelas, sabemos en qué va a terminar, quienes la hacen de hermanastras y la madrastra, quién es el príncipe; todo eso es de flojera porque no ofrecen más alternativas y ven al público como alguien pasivo”.

Un núcleo de resistencia civil, considera Tito, es como se le puede nombrar al teatro cabaret en México. “Pero también como una forma de recrear la realidad, donde la improvisación no existe sino más bien es un pin-pon entre los actores y la sociedad donde todo cuenta; el silencio también habla”.

El panorama que se viene

Ligado a la política, más que a cualquier otra disciplina, el teatro cabaret se perfila en un panorama poco alentador: las elecciones de 2012 parece que ya comenzaron. Tito lo sabe pero no le importa “Si los políticos fueran al teatro, se interesaran por la cultura, vieran el mundo desde esta perspectiva, quizá no estaríamos como estamos. Es una cosa indignante que les paguemos los salarios que les pagamos por hacer lo que hacen, que es nada”.

Aun así  Tito sabe que no todo está perdido “Claro que nos toca a nosotros interesarnos por la política, pero no en el sentido que te dé flojera, sino verlo desde el punto de vista en que te puedas reír. Puede ser el teatro cabaret como una herramienta de la ciudadanía”

Al final Tito vendrá a Guadalajara y se regresará al Distrito Federal. Lo importante “son los que se quedan y con lo que se quedan; ojalá vayan muchos al taller”.  Paralelamente, Vasconcelos trabajará en el montaje de la obra La procesión de la santa mentira, que se estrenará el 28 de mayo en el Estudio Diana.
Para informes sobre el taller se puede escribir a axolote.teatro@gmail.com o llamar al teléfono 3647-7830.

Perfil

Un activista


Tito Vasconcelos es el máximo exponente del teatro de cabaret, con más de 40 años en la escena en México y su compromiso social acompaña a todos sus espectáculos. Su trabajo artístico está sustentado en la comedia del arte, a partir de este estilo de teatro aborda el cabaret. Considera que este proceso llama la atención del espectador y así se puede exponer otra forma de pensar y también otra perspectiva de la vida y la sociedad.

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