Cultura | Obra sobre la imposibilidad de conocer plenamente a los otros Estrenan ''Las niñas no deberían jugar futbol'' Obra sobre la imposibilidad de conocer plenamente a los otros Por: EL INFORMADOR 24 de noviembre de 2013 - 05:01 hs GUADALAJARA, JALISCO (24/NOV/2013).- ¿Cuánto sabemos acerca de la vida, las actividades y los sueños de nuestros familiares, parejas o amigos? Ésa es la premisa de “Las niñas no deberían jugar futbol”, obra que anoche estrenó temporada en el Estudio Diana y que además ostenta el logro de ser la primer puesta en escena tapatía apoyada por el mecanismo de financiamiento colectivo de la web Fondeadora.mx. Se apagan las luces y se escucha cómo tres personas son informadas de que sus seres queridos han sufrido un terrible accidente automovilístico: una niña de 12 años, un adulto y una joven. La madre de la menor (Lucía Cortés), la hija del sujeto (Sara Schicara) y el novio de la mujer (Manuel Auroze) se encuentran en la sala de espera del hospital, en el cual están internados los desafortunados pasajeros. La falta de información sobre los motivos que tenían los accidentados para viajar juntos en un auto teje el conflicto entre ellos, y los lleva hacia una psicosis que se acrecenta conforme se hacen preguntas que no tienen respuestas o que, de momento, se puedan confirmar. Esto los lleva a pensar, ¿quiénes son las personas con las que comparten una vida? Lucía se lamenta por su condición de madre soltera y por la difícil vida que le ha tocado; Sara saca a relucir su soledad y reniega por haber tenido que compartir casa con un padre con quien nunca habla y con quién tuvo que vivir porque su madre no se la quiso llevar cuando se separó de él, mientras que Manuel se da cuenta de que su novia Lidia es huérfana desde hace varios años, y que sólo tiene a él en el mundo. Cuando la tensión entre los personajes aumenta, el escenario se vuelve oscuro y sólo se escuchan sus lamentos, las luces se prenden cuando la crisis pasa y empieza un nuevo diálogo. La ironía del guion es evidente, en pocas horas los tres llegan a hablar y saber más sobre sus vidas que lo que compartieron con años o meses de haber estado con los accidentados, exhiben sus propios demonios, sus carencias y dan pistas al espectador sobre las razones que tuvieron los otros para haber callado. La verdad del por qué estaban los tres juntos en un auto los llena de miedo, pero más que nada por sus propios temores y prejuicios: Lucía teme que su hija haya sido abusada por el hombre, Sara que su padre le haya hecho daño a la menor, y Manuel que Lidia fuera en el auto a buscar a otro hombre, al final se ven traicionados por sus propias conjeturas y de lo que pudieron haber sido causantes, nada es lo que parece. Al terminar la función, entre aplausos de los asistentes, el también productor Manuel Auroze agradeció a todos los que apoyaron el proyecto en Fondeadora.mx. Temas Artes Escénicas Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones